El ex juez Federico Álvarez Petraglia negó haber mantenido contactos telefónicos con un funcionario judicial de Maldonado que supuestamente le brindaba información reservada. Pidió que se indaguen otras presuntas irregularidades.
"Hay un diálogo que me lo atribuyen a mí pero yo lo he negado. Quien piense que soy yo quien está hablando con el receptor del juzgado de Maldonado va a tener que probarlo", dijo Álvarez Petraglia a El País.
El ex juez, que renunció al Poder Judicial el pasado mes de junio, está siendo investigado junto con los magistrados de Maldonado Adriana Graziuso y Gabriel Ohanian, en el marco de un cruce de denuncias de irregularidades. Hay una indagatoria administrativa en la Suprema Corte de Justicia, y otra judicial a cargo del juez de crimen organizado Jorge Díaz.
Ante Díaz, Graziuso presentó grabaciones y transcripciones de llamadas telefónicas del receptor de su juzgado con varias personas, entre ellas, Álvarez Petraglia, según los documentos que aportó la magistrada. La jueza de Maldonado ordenó intervenir el teléfono celular del funcionario de su sede ante la sospecha de que brindaba información reservada sobre casos judiciales en trámite.
Sin embargo, Álvarez Petraglia niega haber mantenido esas conversaciones. "No soy yo, en ningún momento hablé con el receptor", dijo el ex magistrado, quien denunció el hecho ante la SCJ y el juez Díaz.
Además de negar la existencia de las llamadas, Álvarez Petraglia reclamó a Díaz la nulidad de las interceptaciones telefónicas realizadas al funcionario judicial de Maldonado, ya que Graziuso las realizó sin requerimiento de la Fiscalía y porque las escuchas se siguieron realizando luego de vencido el plazo estipulado en el oficio de la magistrada, que vencía el 3 de septiembre de 2009.
La visión de Álvarez Petraglia es compartida por la fiscal especializada en crimen organizado Mónica Ferrero, quien se pronunció a favor de la nulidad de las escuchas. El punto se encuentra actualmente a estudio del juez Díaz.
En una de las conversaciones, el funcionario judicial habla del caso del abogado penalista Carlos Curbelo Tammaro, procesado por lavado de activos en el marco de una operación de narcotráfico. Álvarez Petraglia asegura que él no es el interlocutor en esa llamada.
"En todo momento manifesté y vuelvo a manifestar que no existe ninguna escucha que me pertenezca, lo negué, lo niego y lo negaré hasta que me queden fuerzas para hacerlo", señaló el ex juez en una nota que remitió ayer a El País.
La filtración de la identidad de una mujer que colaboró con la Justicia en el caso de Curbelo Tammaro -procesado por Álvarez Petraglia en noviembre de 2009- fue el disparador de la controversia entre el ex juez, Graziuso y Ohanian, ya que la mujer fue procesada a principios de 2010 por otro delito por un juzgado de Maldonado.
"FUGAS". Álvarez Petraglia también pidió al juez Díaz que se investiguen los motivos por los cuales Graziuso no tomó ninguna medida siendo que en las escuchas que se realizaron en el teléfono del funcionario de su juzgado, se probó que le brindó información reservada a un policía denunciado por abusos y a un abogado de Maldonado.
Según sostiene Álvarez Petraglia, esa situación estuvo en conocimiento de Graziuso, el fiscal Luis Pacheco y el jefe de Investigaciones de Maldonado, César Álvez.
En la nota, el ex juez señala que el expediente iniciado por esos hechos fue archivado el 24 de marzo pasado y siendo que la prueba constaba de más de 20 horas de audio, el fiscal Pacheco pidió clausurar el caso en menos de 24 horas, a lo que accedió la jueza Graziuso.
"¿Parece razonable que dos funcionarios públicos (Graziuso y Ohanian) que tenían conocimiento de fugas de información reservada (que son delitos perseguibles de oficio), que conocían a las personas involucradas en ese hecho, no hayan adoptado ninguna medida?", se pregunta Álvarez Petraglia.