DANIEL ISGLEAS
El nuevo jefe de la Armada, Alberto Caramés, anunció una ola de relevos y medidas "correctivas" en las compras de la fuerza. Al asumir pidió la "indulgencia" de la sociedad por los indebidos manejos financieros, y "lealtad" y "ética" a los marinos.
"Le creo", fue la respuesta que le devolvió el ministro de Defensa, Luis Rosadilla, a Caramés cuando este le aseguró, el martes 31 a primera hora, que no tenía responsabilidad ni participación en la red de compras fraudulentas en la Armada.
A partir de ese momento ganó la confianza del Poder Ejecutivo, lo que se plasmó ayer cuando, en la Escuela Naval, el contralmirante de 58 años de edad asumió como comandante en jefe de la Armada, una fuerza envuelta en una ola de denuncias de casos de corrupción por el manejo "delictivo" de parte de los recursos financieros, según la propia definición del almirante.
La preocupación de que el ahora almirante Caramés pudiera verse involucrado en las investigaciones judiciales en curso a raíz de la red de compras fantasmas u otros hechos similares fue planteada la noche del martes 31 por varios legisladores al ministro Rosadilla, quien les retransmitió la respuesta del oficial.
Saliendo del protocolo de la asunción de un comandante, el ministro Rosadilla tomó el micrófono y, de pie, habló a los cientos de oficiales de marina presentes en el acto, del que también participaron los comandantes del Ejército y la Fuerza Aérea, el presidente del Frente Amplio Jorge Brovetto, el líder de Alianza Nacional Jorge Larrañaga y miembros de las comisiones de Defensa.
El nombramiento de Caramés fue una decisión de Rosadilla -"falible, pero honesta" dijo-, por lo cual el ministro asumió toda la responsabilidad.
La seguridad que le dio el oficial en cuanto a que es ajeno a cualquier denuncia que investigue ahora la Justicia le asegura al gobierno que no habrá "sorpresas" a corto plazo, con el avance de las indagatorias, dijo Rosadilla.
OMNIPOTENCIA. La violación de las normas que rigen a toda la administración pública para el manejo de fondos ocurrió con el "conocimiento", "tolerancia" y "tácita aprobación" del anterior comandante en jefe, Juan Fernández Maggio, hoy procesado por fraude a causa de esos hechos, dijo luego Caramés en el acto de toma de posesión.
El mal manejo se debió a una "escasa confianza" en el sistema político para hablar abiertamente sobre ello y, a la vez, a la "sensación de omnipotencia" de los militares que manejaron la situación, añadió.
Entre los "correctivos" que anunció, se cuentan la rotación y selección de funcionarios, auditorías permanentes y sorpresivas, control interno de los procedimientos administrativos y financieros, actualización de un inventario, seguimiento del sistema de compras y capacitación del personal para desarrollar la "mentalidad" necesaria para "cuidar" los dineros públicos.
Rosadilla consideró que no se sabe cuánto tiempo la Armada tardará para recuperarse de estos hechos, y afirmó que no ha habido "ni operación sicopolítica, ni campaña de desprestigio ni una revancha barata" de otra fuerza contra la Armada, sino que la realidad "dura" es que hubo "un tremendo proceso de deterioro" en la propia fuerza.
Los oficiales que integraron la red de corrupción descubierta "destrozaron la rica tradición" de la Armada, añadió.
"Que nadie crea que la Armada ha estado los últimos 90 días en la tapa de los diarios por capricho de alguien: es responsabilidad de la Armada", dijo el ministro.
"Señores oficiales, es responsabilidad suya salir de esta situación y afirmar el futuro", agregó a los marinos que siguieron en silencio su mensaje.
Caramés está vinculado políticamente al Partido Nacional. Su hijo Santiago es edil suplente de Alianza Nacional, que lidera Larrañaga, dijeron a El País fuentes políticas.
El hijo del ahora almirante Caramés es suplente del edil por Montevideo Juan Curbelo. Los informantes agregaron que uno de sus principales compañeros de militancia en lo que se llama "Comando Juventud" de Alianza es Juan Manuel Saavedra, uno de los secretarios del diputado Jorge Gandini.
COMPRENSIÓN. Varios ex comandantes de la Armada fueron recibidos ayer por el presidente José Mujica en la residencia oficial del Prado.
La reunión fue para explicar algunas normas de uso habitual en la Armada, como la entrega de vales de combustible a los oficiales para mejorar sus ingresos, que formaban parte de la práctica común pero que no eran algo ilegal.
Mujica les trasmitió su comprensión de la situación, dijeron a El País los marinos.
Códigos no escritos
Tras 21 días como encargado de despacho de la Armada, el contralmirante Hugo Viglietti elevó su pedido de retiro del servicio activo luego de 42 años de carrera. En una nota enviada al ministro Luis Rosadilla, deslindó responsabilidad en los hechos y explicó que su retiro se debe a los "códigos no escritos" cuando asciende un oficial de menos antigüedad.