ASUNCIÓN | ANSA
Gran parte del territorio de Paraguay está sumido en una humareda debido a alrededor de mil focos de incendio en el país, lo que afecta la salud de la población y al tráfico aéreo, entre otros efectos. Una situación similar padece Bolivia y una gran porción del territorio brasileño, a raíz de una sequía a la que se suman acciones humanas que empeoran el cuadro.
"Los incendios forestales aumentaron la demanda de los servicios de urgencia por lo menos en un 50%", dijo Aída Galeano, titular de la Dirección General de Salud del ministerio de Salud Pública.
La población respira aire contaminado, dijo por su parte el director de la Unidad de Meteorología de la Universidad Católica de Asunción.
El médico Domingo Pérez, del Instituto Nacional de Enfermedades Respiratorias y del Ambiente, describió como "inusual" la cantidad de consultas que llegan a esa unidad.
Según la organización ambientalista no gubernamental "Guyrá (pájaro, en guaraní) Paraguay", la atmósfera en algunos lugares contiene 80 miligramos de partículas de humo por metro cúbico.
Edgar Mayeregger, meteorólogo del Ministerio de Agricultura y Ganadería, dijo que la humareda de los incendios afecta a casi la totalidad del territorio. "Solamente en algunos departamentos (provincias) del sur, como Itapúa y Ñeembucú, la situación está más atenuada", afirmó.
Mayeregger agregó que Paraguay sufre no solamente por los focos de incendio en su territorio, sino por los que se desataron, por ejemplo, en Santa Cruz (Bolivia) y Mato Grosso (Brasil), limítrofes con el país.
El humo afecta considerablemente la visibilidad, dificultando el tránsito aéreo.
La Dirección Nacional de Aeronáutica Civil restringió los vuelos en algunos aeropuertos internos, pero el aeropuerto internacional "Silvio Pettirossi" de Asunción continuaba ayer en operaciones. Si baja la visibilidad deberá suspender las operaciones, según adelantaron.