Las autoridades del Banco Central continúan "monitoreando" la evolución del banco venezolano Bandes, con el dato de que con la última capitalización que hizo el banco a fines de julio por US$ 3 millones y algunas medidas que preveía tomar (independientemente de la reducción de su plantilla) la institución podría operar hasta noviembre, comentó una fuente de la autoridad monetaria. Hasta julio el Bandes acumulaba pérdidas por US$ 13 millones.
La situación es tal que en un encuentro que se dio entre las autoridades del BCU y el Bandes el gobierno le planteó como fecha límite para presentar un nuevo plan de negocios el próximo 31 de agosto. Para esa fecha la institución venezolana aspiraba a haber reducido en un 50% su plantilla (unos 220 trabajadores) a través de un plan de incentivos que lanzó hace dos semanas pero que por ahora no despierta el interés de sus funcionarios. Durante la primera semana apenas 38 empleados aceptaron la oferta.
En entrevista con el programa radial de AEBU Camacuá y Reconquista, el presidente de la Comisión Representativa del Bandes, Walter Tabeira, dijo que por ahora el gobierno no está interviniendo en la salida del Bandes. "Hubo algunas declaraciones de altas fuentes del gobierno, diciendo que todas las partes tienen que poner algo, tanto el sindicato como el banco, y que el Estado debería colaborar. Pero todavía no se avanzó, así que deben estar analizando el tema y reservándose para una situación más cercana a un colapso", declaró. Fuentes sindicales reiteraron ayer a El País que va ser "muy difícil" que el Bandes consiga que la mitad de su plantilla abandone el banco. Ante esta posibilidad, "hay mucha incertidumbre" sobre el futuro de la institución porque "habría que pensar en otro modelo de negocio", advirtieron.