SEÚL | Unos 56.000 soldados surcoreanos y 30.000 estadounidenses iniciaron maniobras militares conjuntas, pese a la oposición de China y a las amenazas de Corea del Norte de infligir "el más severo de los castigos" a EE.UU. y Corea del Sur y prometió que su ejército y su pueblo "asestarán un golpe implacable" como respuesta.
Los ejercicios militares, que durarán 10 días, forman parte de una serie de maniobras lanzadas tras el naufragio de una corbeta surcoreana en marzo pasado, atribuido por una comisión investigadora internacional a un torpedo norcoreano. En ese accidente fallecieron 46 personas y a partir de entonces aumentaron las tensiones entre las dos Coreas.
Corea del Norte, que ha desmentido categóricamente estar implicada en el naufragio del "Cheonan", dijo que las maniobras iniciadas ayer preparan "una invasión militar". Por ello, "la respuesta militar" norcoreana "será el más severo castigo jamás infligido a nadie en el mundo", según Pyongyang.
En un mensaje publicado en un sitio web militar estadounidense, el general Walter Sharp, comandante de los 28.500 soldados en Corea del Sur, calificó las maniobras como "uno de los mayores ejercicios comunes de simulacro nunca antes efectuados en el mundo".
China, que ya había manifestado su "preocupación" por este tipo de ejercicios, que podrían, según Pekín, "agravar las tensiones regionales", estimó que la decisión estadounidense de utilizar un portaviones en maniobras conjuntas con Corea del Sur constituía una "nueva provocación".
El Pentágono indicó recientemente que el portaaviones USS George Washington seguramente formará parte de futuras maniobras conjuntas en el Mar Amarillo, que separa a la península coreana de China. En este sentido, el contralmirante Yang Yi declaró al diario oficial China Daily que Washington "pagará caro" esta decisión. AFP