"Estoy extremadamente preocupado por el bienestar de los desplazados del campo de Kalma, a los que no hemos podido repartir ayuda desde hace dos semanas", declaró Holmes en un comunicado transmitido a la AFP este sábado.
"Si no se restaura el acceso enseguida, la situación corre el riesgo de deteriorarse rápidamente", advirtió.
Miembros del Ejército de Liberación de Sudán (SLA) de Abdelwahid Nur, un importante grupo rebelde opuesto al proceso de paz, y partidarios de las negociaciones de paz se enfrentaron hace dos semanas, dejando ocho muertos en Kalma. Un equipo médico también fue incendiado.
Las autoridades sudanesas bloquearon el acceso a cinco ONG internacionales y a las agencias de la ONU tras estos enfrentamientos en este campamento poblado por más de 80.000 deplazados.
La ONU negocia con las autoridades sudanesas para tener acceso al campamento, pero "no se hizo ningún progreso", deploró Holmes, que subrayó las dificultades de acceso y las amenazas de violencias que pesan contra los agentes humanitarios en Darfur.
El conflicto civil en esta región del oeste de Sudán dejó 300.000 muertos en los últimos siete años, según los cálculos de la ONU (unos 10.000, según Jartum), y 2,7 millones de desplazados.
AFP