SAN PABLO | AFP Y ANSA
Con la difusión de nuevas encuestas y tras el primer debate televisado, los presidenciables brasileños iniciaron la etapa final de la carrera electoral. La oficialista Dilma Rousseff podría triunfar en primera ronda, pero la carrera es muy pareja.
La oficialista Dilma Rousseff, el opositor José Serra, la ambientalista Marina Silva y el intelectual radical Plinio de Arruda Sampaio protagonizaron anoche un debate televisivo donde los dos primeros eran en realidad los verdaderos protagonistas: según las últimas encuestas, difundidas también ayer, Rousseff y Serra reúnen más de dos tercios de las intenciones de voto.
Más allá de diferencias en la metodología del sondeo y pese a que los números no siempre coinciden, las consultoras son unánimes al indicar que la economista Rousseff, de 62 años y ex jefa de gabinete ministerial de Luis Inácio da Silva, consiguió imponer una sólida ventaja sobre Serra, que tiene 68 y es su principal adversario.
Según un estudio del instituto Sensus, la ventaja sería de 10 puntos: 41% a 31%.
El último sondeo del instituto Vox Populi, por otra parte, da a Rousseff una ventaja de 40% a 35%, aunque DataFolha atribuye la delantera a Serra por 37% a 36% (situación denominada empate técnico). De acuerdo con el instituto Ibope, Dilma supera a Serra por 39% a 34% en la intención de voto.
Marina Silva -que adquirió notoriedad mundial cuando ocupó el cargo de ministra de Medio Ambiente en el gobierno de Lula- aparece en los sondeos con un nivel de apoyo que oscila entre el 8% y el 10%, según de qué encuesta se trate. En un lejano cuarto puesto, el octogenario Plinio de Arruda tiene sólo el 1,7% de las intenciones de voto, según Sensus.
La intención de voto para la ex jefa del gabinete de Lula creció constantemente desde enero, cuando este valor se ubicaba en 20% y el apoyo que recibía Serra era del 30%.
Clesio Andrade, titular de la Confederación Nacional del Transporte, que encargó la encuesta de Sensus, consideró que Rousseff ya ganó "musculatura política propia" y que es más conocida por el electorado.
En conferencia de prensa, Andrade acotó que "es claro el apoyo" del presidente a la candidatura de Rousseff: Lula tiene 80,5% de aprobación y su gestión es apoyada por el 77,5% del electorado.
El mandatario comenzó el mes pasado a participar en los actos de campaña de su candidata, además de prometer intensificarle su apoyo en lo que resta de la campaña y asegurar que aparecerá en la propaganda televisiva. Esos anuncios serán "un momento importante y van a influir seguramente", apuntó Ricardo Guedes, titular de Sensus.
Según estimó este analista, incluso es posible que el próximo presidente de Brasil sea elegido en la primera ronda, algo que sucedería si alguno de los postulantes obtuviera el 50% más uno de los votos. "Es un escenario que ahora no se puede descartar, pero no se puede asegurar que ocurrirá, hay que aguardar" estimó Guedes, que consideró fundamentales las próximas semanas, cuando comenzará la campaña electoral por televisión y Rousseff podría seguir creciendo.
"Creo que ella se va a beneficiar porque su campaña va a mostrar logros sociales del gobierno, como el aumento del salario mínimo de 80 a 280 dólares, o los 30 millones de personas que salieron de la pobreza", consignó Guedes. De todos modos, añadió, Serra también puede avanzar porque las encuestas dicen que "no tiene un rechazo alto" en los sectores populares y que puede recuperar terreno.
ARGUMENTOS. Antes del esperado debate, Rousseff y Serra habían declarado separadamente que no esperaban que la noche se convierta en un espectáculo de provocaciones o ataques, y que en cambio tenían la expectativa de exponer ideas y proyectos.
La propuesta de los asesores de Rousseff era que ella transmitiera la sensación de que no era una "invención" de Lula y que tenía ideas propias. Serra, en tanto, se propuso señalar que la candidata no tiene suficiente experiencia en cargos administrativos como para aspirar a gobernar un país de la complejidad de Brasil.
La postulante ambientalista Marina Silva argumentó que las propuestas de Dilma Rousseff y José Serra no son actuales desde el punto de vista del desarrollo sustentable.
LOS TRES PRINCIPALES CANDIDATOS
Dilma Rousseff
partido de los trabajadores
Rousseff es la candidata de Lula da Silva y el apoyo que genera viene creciendo desde enero. El presidente vive casi como una obsesión la necesidad de traspasarle el apoyo que concita en los electores y por eso paulatinamente confía mayores responsabilidades a su jefa de gabinete.
José Serra
SOCIAL DEMOCRACIA BRASILEÑA
El principal candidato opositor perdió contra Lula da Silva cuando se postuló a presidente en 2002, después de ejercer como ministro de Planificación y de Salud durante la gestión de Fernando Henrique Cardoso. Su estrategia es criticar a Rousseff, pero no el trabajo de Lula.
Marina Silva
PARTIDO VERDE
La ex ministra de Medio Ambiente se distanció en 2008 del PT tras 25 años de militancia por diferencias con el gobierno. Aunque concitaría sólo 10% de los votos, tiene la llave para determinar el próximo presidente, pues una buena parte de sus votos se trasladarían a Rousseff.