"Aunque el acuerdo no está cerrado, hay clima de confianza política extremadamente favorable, y hay unas bases establecidas respecto a la actuación científica y su alcance, que es suficientemente fuerte para decir que estamos ante probabilidades ciertas que ese acuerdo se alcance", dijo anoche a El País el vicecanciller Roberto Conde.
Conde afirmó que "el acuerdo tiene que materializarse" y, en este sentido, los ministros manejan dos conceptos base que "están muy avanzados": que la materialización del acuerdo se hace a través de la ciencia, y que la actuación científica -que se basará en un protocolo- debe alcanzar a todo el ámbito de la cuenca del río Uruguay que se comparte.
El canciller argentino Héctor Timerman dijo ayer en su cuenta de twitter: "El vicecanciller uruguayo, Roberto Conde, declaró este mediodía que el acuerdo `está cerrado`, sin embargo nuestra Cancillería desconoce a qué se refiere. Insisto! El acuerdo es simple: acceso irrestricto a los científicos para que controlen Botnia y todos los establecimientos industriales y agropecuarios en ambas márgenes del río Uruguay".
A esto, Conde respondió que "los estados están embarcados decididamente en alcanzar un acuerdo, lo que no quiere decir que el acuerdo está cerrado como se mal interpretó".