Cualquier exceso tiene sus riesgos, dicen. Courteney Cox lo sabe bien, porque lo ha experimentado en su propio cuerpo. La ex protagonista de Friends y esposa del también actor David Arquette, confesó que, a los 46, sigue con cierta obsesión por permanecer con aspecto juvenil, por lo que en varias oportunidades ha abusado del bótox. "Una vez me puse demasiado. Me sentía atrapada en mi propia piel. No podía mover la cara", declaró a la revista InStyle. "Comparado con otras actrices, ya no me pongo demasiado. No tengo ningún problema en usarlo siempre y cuando esté aplicado correctamente y te haga sentir mejor contigo misma", agregó con más prudencia.