CARLOS REYES
El viernes el Museo del Vino recibe a dos cantantes de gran carácter. Son Erika Büsch y Natalia Bolani, que darán dos shows, uno a continuación del otro. La velada empieza a las 21.30 horas y promete tener gran nivel artístico.
El show lo abre Büsch con el espectáculo Cantando cerquita, que realiza junto a Juan Ignacio Rivero y Raúl Díaz. Y hacia las 23 horas sube a escena Bolani, acompañada al piano por Gonzalo Gravina, entre otros músicos. La artista interpretará un repertorio tanguero que pasa por algunos temas memorables de Eladia Blázquez y algo de Homero Manzi, como Che, bandoneón y Milonga sentimental, entre otros clásicos.
"El repertorio es amplio e incluye por ejemplo alguna ranchera, como Me enamoré una vez, que le da una impronta muy fresca y divertida. También hacemos algún tango italiano, dadas mis raíces y las de algún otro integrante del grupo: en general son tangos de los años `40 o `50, de cuando el tango canción se había hecho famoso. Creo que captan bien las raíces de los inmigrantes, que tocan algo en el inconsciente colectivo, por más que seamos de generaciones más jóvenes", señala Bolani.
La actriz afirma que incorporó a Blázquez en el programa porque sus letras reivindican el rol de la mujer, y aporta mucha crítica social, aunque también transitan alguna creación de ella mucho menos conocida, en la que asoma un perfil bastante más lúdico.
En cuanto a los aspectos interpretativo, Bolani asegura que su condición de actriz la lleva a darle un corte bien histriónico a sus interpretaciones, aunque aclara: "En realidad me gusta el tango clásico cantado, que se escuche la música, como hacía Gardel. Más allá de eso, intento captar la psicología de cada tango, para darle a cada uno sus matices".
Bolani considera que "la técnica vocal es una sola, y si tenés buena formación luego podés jugar e interpretar los distintos géneros. En el caso de este show, las exigencias son grandes, no solamente porque es una hora de tango, sino porque yo lo encaro de un modo muy técnico. Está la idea de que el tango se canta así nomás y yo no creo que sea así. Incluso la milonga, que se podría suponer que tiene menos exigencia vocal, también la tiene. Por ejemplo, un tango como Los mareados es exigente vocalmente porque abarca mucho registro".
La cantante ya ha actuado otras veces en el Museo del Vino y remarca el clima agradable que allí se genera, puesto que es un lugar "más bien chico pero de gran calidez. Pese a que allí la actividad artística es variada, hay una presencia del tango muy importante. Va gente de todas las edades, desde jóvenes hasta tangueros. Se genera algo muy lindo porque el público habla con nosotros".
El Museo del Vino está ubicado en Maldonado 1150 esquina Gutiérrez Ruiz. El cubierto artístico valen $ 100 y las reservas se deben hacer al tel. 9083430.