Lo indispensable para pasar de incógnito tiene su mejor manual en el cine y las series de acción. Fabiana Cantilo quizás sepa de esos recursos archiprobados, pero su opción, al menos para hoy, es muy otra: un show íntimo, sin mucho revuelo eléctrico, y con una formación mínima (léase, en trío) que tiene el sugestivo nombre de Sinfonía de la Tempestad.
Entonces, los detalles de este recital de incógnito: hoy, a las 20.30, en Lindolfo Teatro (Lindolfo Cuestas 1388 entre Washington y Sarandí), y las entradas para develar este secreto a voces están a $250, en Red Uts y en el propio teatro. Otro punto importante, ¿quiénes son los cómplices de la Cantilo en esta empresa, que funden tempestades y sinfonías? Además de la voz de En la vereda del sol e Hija del rigor, están Dalton Madalena, de Brasil, y nuestro compatriota Germán Vecino. Y el repertorio, confiesan los músicos, irá "simplemente por las canciones que les gustan, versiones de ella (Cantilo) y de otros".
Desde mediados del año pasado, la cantante argentina está en plena promoción de su disco de covers (o, en este caso, versiones), En la vereda del sol, que es la continuación del proyecto iniciado con Inconsciente colectivo.
No es un proyecto sencillo dedicar un disco completo a revisiones de títulos que están fuertemente integrados al imaginario musical popular. Esto es, canciones de autores como Fito Páez, Charly García, Attaque 77, el "Flaco" Spinetta, Andrés Calamaro, Soda Stereo. Lo que equivale a decir, canciones que tienen realizaciones originales de gran potencia, varias de ellas con despliegues de virtuosismos varios (en las performances vocales, instrumentales, en las concepciones de los arreglos).
Pese ello, y reconociendo que esto es una medida de juicio muy poderosa, Cantilo asumió el desafío logrando dos títulos de respetable calidad, cuyo mayor valor está en la personalidad vocal compuesta por la artista.
De hecho, además, cuando salió Inconsciente colectivo, ella había pasado por un período de silencio discográfico de tres años, aunque se mantuvo presente en el circuito de conciertos. La idea para este trabajo, ha contado Cantilo, surgió del productor Afo Verde, quien convocó al estudio una banda formada por Cay Gutiérrez, Marcelo Capasso, Oscar Miranda y Marcelo Predaccino.
Con este antecedente (que incluso llegó a ser Disco de Oro, su continuación, terminada en 2009, la mostró ya con otra solidez, pero a la vez con el deseo de profundizar en las creaciones propias.
Es así que un par de años antes, en 2007, grabó y lanzó Hija del rigor, con canciones inéditas, dos (Tercas palanganas y Viento del oeste) de las cuales pertenecen a Silvina Luro, su madre. Como ella lo definió: un disco "que se le huele la madera y la verdad".