MATÍAS CASTRO
Los juguetes animados creados por John Lasseter tardaron diez años en volver a la pantalla. Cuando lo hicieron, hace una semana, rompieron varios récords, probando que su película es tan buena producción como negocio.
En cuestión de diez días, Toy Story 3 facturó en boleterías de cines de casi todo el mundo lo suficiente como para recuperar sus costos. Y aún no se ha estrenado en unos cuantos países. 210 millones de dólares era lo que iba facturando, de acuerdo con el sitio especializado Box Office Mojo. El estreno en Estados Unidos fue más redituable que cualquiera de los anteriores filmes de Pixar, aunque Toy Story aún está lejos de llegar al récord de recaudación de esta casa, que lo sostiene Buscando a Nemo.
Así planteadas las cosas, esta película parece quedar reducida solamente a una cuestión de negocios. "Para mí la película es como una reunión familiar y, de algún modo, es como cerrar el círculo", decía la productora Darla K. Anderson, quien ha estado detrás de este film y de buena parte de la filmografía surgida de los estudios Pixar. "Creo que hay muchas cosas en esta historia, pero en el fondo hay cosas de la vida de cualquiera por lo universal del argumento. Lo que ocurre también es que en el fondo es un viaje muy especial para todos los de Pixar. Es que hemos tenido hijos, luego crecieron y algunos ya van a la secundaria. Algunas de esas cosas se ven en la película", agrega.
Ahora que el estreno pasó, las cifras llueven sobre, o más bien desde, Toy Story 3. Se estrenó en 25 países para arrancar, y en ellos (sin contar Estados Unidos) hizo 43.4 millones de dólares, casi el doble de lo que recaudó Up el año pasado en la misma cantidad de territorios. Con estos datos los expertos afirman que la película se encamina a superar los 438 millones de dólares que hizo Up fuera de su país de origen. Demasiadas cifras, demasiados millones.
"Para mí el principal objetivo es no perder el lado financiero al mismo tiempo que intentar producir la mejor película posible. Estoy muy orgullosa de lo que logramos", dice Anderson con soltura. De algún modo siente que tiene una implicación personal en la película, aunque el director sea Lee Unkrich y el guión lo firme otra persona. Lo suyo, dice, es más que solamente administrar dinero.
Igualmente esa tarea es su fuerte. Anderson consiguió hace dos años el Récord Guinness por ser la productora con mayor promedio de dinero generado por película. En promedio, cada una de sus películas no recaudado menos de 221 millones de dólares. Es que ha sabido asociarse con las personas adecuadas. Basta mirar su filmografía: Toy Story 3, Bichos, Monsters Inc. y Cars son sus títulos. No son muchos, pero son películas de perfil muy alto, característica constante en lo que se hace en Pixar.
Lo que tiene esta serie de films sobre juguetes, es que se trata de un vehículo ideal para la venta de merchandising. Cualquiera puede comprobar como las grandes jugueterías de Uruguay han armado vidrieras destacadas con productos surgidos de ahí. La inclusión de Ken y Barbie en este tercer film (aunque Barbie ya aparecía en el anterior), es fruto de la relación comercial entre los productores y la empresa Mattel, fabricante de esos juguetes.
Pero como muestra de que no todo lo que hay aquí es cuestión de acuerdos comerciales fríos, se puede apuntar que un personaje secundario en Toy Story 3 es Totoro, creación del maestro de la animación japonesa Hayao Miyazaki. Anderson explicó de dónde surgió su aparición en el film: "Alguien de nuestro departamento de arte, no recuerdo quién, nos propuso la idea mientras pensábamos qué clase de juguetes usaría Bonnie, la niña que lo tiene. Es una niña con muchísima imaginación y nos propuso que para eso lo más acertado era poner un personaje emblemático de los estudios Ghibli. También es como un homenaje y un gesto de amistad entre nuestros dos estudios".
el futuro. Un factor que ha influido en el éxito de recaudación de este film está en el dinero que ingresa por las exhibiciones en salas 3D, mayor al de las salas normales. Las tres dimensiones parecen ser el futuro inevitable de toda la industria. Anderson sabe lo que es obtener provecho de esto, pero no está atada de pies y manos a la tecnología. "No sé qué ocurrirá. Lo cierto es que no estoy cerrada a nada y que a John le encanta la animación plana. Todo dependería de tener el proyecto adecuado con la combinación de talentos correcta. Yo sería partidaria de que siga habiendo 2D en animación, es saludable para conservar la diversidad y para seguir utilizando herramientas diferentes". En Pixar, cuenta, a todos les gusta el 3D, "pero no creo que todas las películas deban ser así... que la técnica funciona para las grandes aventuras".
En cualquier caso, la inclusión del cortometraje Day and night junto a Toy Story 3, habla de un gesto de respeto a la animación tradicional. Anderson cuenta que le costó entender el concepto de quien se lo presentó, pero cuando lo vio quedó deslumbrada y lo aceptó. A pesar del rumbo de la industria, sus puertas están abiertas a otras propuestas.
La cifra
210
Son los millones de dólares que "Toy Story 3" lleva recaudados en cines de todo el mundo en sus primeros diez días de funciones.