BUENOS AIRES | AFP, AP Y LA NACIÓN / GDA
La investigación por sobornos en el comercio con Venezuela es el primer dolor de cabeza para el canciller argentino, Héctor Timerman, quien hoy asume el cargo en medio de la polémica por el testimonio del ex embajador Sadous ante el Congreso.
Un día antes de asumir formalmente su cargo, el designado canciller Héctor Timerman emitió ayer un comunicado en el que expresa que el ex embajador en Venezuela, Eduardo Sadous, concurrirá mañana al Congreso "con todas las libertades que gozan los ciudadanos democráticos y con las responsabilidades que conlleva la condición de funcionario del Servicio Exterior de la Nación".
De este modo, el nuevo canciller respondió a las críticas lanzadas desde la oposición por haber marcado los condicionamientos que le impondrá a Sadous para que declare, en un reportaje publicado el domingo en el diario Página 12, y se justificó amparándose en las "responsabilidades" que este tiene como funcionario público.
"Voy a hablar con Sadous. Estoy convencido de que sabe, como profesional que es, que por ley los embajadores no pueden revelar información confidencial. En caso de hacerlo, estaría cometiendo un delito", había advertido luego de que el renunciante canciller Jorge Taiana había autorizado a Sadous a concurrir esta semana a la Comisión de Relaciones Exteriores a exponer sobre sus denuncias sobre presuntos pagos de coimas reclamados a empresarios argentinos para exportar a Venezuela.
"En lo que a mí respecta también trataré de evitar, con todo respeto por la división de poderes, que el Congreso transforme en un escándalo político algo que no lo es", advirtió también Timerman en esa nota.
En el comunicado de prensa, Timerman agregó: "Tratándose de un tema que atañe a las relaciones diplomáticas tenemos la seguridad que los miembros de la Honorable Cámara de Diputados no usarán la presencia del Embajador para fines partidarios".
Y además el nuevo canciller argentino se comprometió a "trabajar mancomunadamente con todas las representaciones políticas presentes en el Congreso en este tema así como en todos los que hacen a la vida institucional de nuestro país".
En medio de la polémica por la declaración de Sadous en el Congreso, la diputada de la Coalición Cívica Elisa Carrió advirtió que el ex embajador "es un funcionario público" y que "como tal no puede omitir denunciar un delito".
"Esto lo debe saber el canciller (Héctor Timerman). Ningún funcionario público puede encubrir delitos. Y esto es lo que hizo Sadous cuando mandó los cables (sobre las supuestas irregularidades en el comercio con Venezuela)", aseguró, en declaraciones a Radio Mitre.
Sadous, diplomático de carrera y ex embajador en Caracas entre octubre de 2002 y mayo de 2005, afirmó ante la justicia que empresarios argentinos debían pagar sobornos del 20% para vender en el mercado venezolano, aunque aclaró que no fue testigo directo del delito. En la maniobra el diplomático involucró al ministerio de Planificación encabezado por Julio De Vido, uno de los ministros de mayor cercanía con la presidenta y su esposo y antecesor Néstor Kirchner.
La justicia investiga el caso a partir de una denuncia presentada por la opositora Coalición Cívica (CC) en base a dichos del propio Sadous. El gobierno ha negado tajantemente esta denuncia, mientras la oposición en el Congreso buscará esta semana crear una comisión investigadora de la relación comercial con Venezuela.
Los analistas coinciden que la salida de un moderado como Taiana y su reemplazo por un "halcón" como Timerman evidencia que la presidenta no quiere fisuras en su gabinete cuando empieza a transitar la recta final de su mandato y con vistas a las elecciones generales de 2011, en las que su esposo se postularía nuevamente a la presidencia.
En los últimos tiempos Timerman ha alternado sus obligaciones como embajador en Washington para confrontar con opositores y periodistas críticos a través de redes sociales o medios de prensa afines al gobierno.
La líder de la Coalición Cívica lamentó "profundamente" la renuncia de Jorge Taiana. "Era un hombre serio, yo lo respeté siempre. Era imposible hacer política exterior con el gobierno de los Kirchner, pero era un hombre que al menos ponía algunos límites y respetaba en algo por lo menos el Palacio San Martín", aseguró.
En cambio, respecto de Timerman lanzó duras críticas. "Lo que viene es un interrogante enorme porque Timerman no tiene ninguna experiencia, ningún antecedente para el cargo y más bien los antecedentes son la supuesta fidelidad irrestricta al matrimonio Kirchner. Habrá que verlo en el cargo", afirmó Carrió.
Héctor timerman, el nuevo ministro
El flamante canciller, Héctor Timerman desempeñaba desde diciembre de 2007 su cargo como embajador de la Argentina en Estados Unidos. Fiel al kirchnerismo, desde julio de 2004 hasta diciembre de 2007 había sido cónsul general de la Argentina en Nueva York. El trámite por el que reemplazó a su antecesor José Octavio Bordón en la embajada norteamericana se había demorado varios meses por el caso de la valija de los 800.000 dólares. Timerman es un hombre de extrema confianza de la Presidenta. Siendo embajador, durante los últimos tres años, siempre fue un férreo defensor de la política de los Kirchner. Hijo del fallecido Jacobo Timerman, fundador de las revistas Primera Plana, Confirmado y el diario La Opinión, el nuevo canciller inició su vida profesional en el periodismo. Fue director de la revista Tres Puntos y colaboró para numerosas publicaciones internacionales. Antes de convertirse en un acérrimo kirchnerista, el flamante canciller había militado en ARI con la diputada Elisa Carrió, hasta 2003.
Insistirá en extradición por AMIA
Argentina insistirá para que Irán extradite a ex funcionarios suyos acusados en Buenos Aires de haber participado en el atentado a la mutual judía AMIA en 1994, pero desecha cualquier estrategia no pacífica, dijo ayer el designado canciller Héctor Timerman.
"No hay la menor duda de que la Argentina va a insistir en que Irán tiene que someter a los acusados (por el ataque a la AMIA) para que se presenten y sean juzgados", declaró Timerman a la porteña radio 10. No obstante, aclaró que "no vamos a entrar en ningún tipo de estrategia que no tenga que ver con la solución pacífica de los problemas".
La justicia argentina sospecha que Teherán está implicado en la organización del atentado a la Asociación Mutual Israelita Argentina (AMIA), que dejó 85 muertos y 300 heridos en 1994. Irán ha rechazado el pedido argentino de detención y extradición de varios altos responsables iraníes de la época, entre ellos Ahmad Vahidi, nombrado ministro de Defensa en septiembre. AFP