JERUSALÉN | Israel, sometido a fuerte presión internacional, decidió ayer flexibilizar el bloqueo de la Franja de Gaza, facilitando el ingreso de "bienes de uso civil" al enclave palestino gobernado por el movimiento islamista Hamas, que exigió la apertura total de la frontera.
El gabinete de seguridad israelí decidió al cabo de dos días de discusiones "liberalizar el sistema mediante el cual los bienes de uso civil entran a Gaza (y) ampliar el flujo de materiales para proyectos civiles que se llevan a cabo bajo supervisión internacional", indicó la oficina del primer ministro Benjamin Netanyahu.
Pero Israel "mantendrá los actuales procedimientos de seguridad para impedir la entrada de armas y material militar", agregó el comunicado, que se abstiene de especificar cuáles serán las medidas concretas y se limita a señalar que el gabinete sostendrá nuevas reuniones "en los próximos días".
Según los medios israelíes, las nuevas medidas incluyen la elaboración de una "lista negra" de 120 productos o materiales que tendrán el acceso vedado a Gaza por ser utilizables "con fines militares", en tanto el resto de ítems tendrá entrada libre.
La decisión fue adoptada bajo fuerte presión internacional, que se incrementó tras la ola de indignación provocada por la intervención israelí del 31 de mayo contra una flotilla que llevaba ayuda a Gaza, en la cual murieron nueve personas.
Gaza, donde un 80% de sus 1,5 millones de habitantes depende de la ayuda internacional para sobrevivir, está sometida al férreo bloqueo impuesto por Israel desde 2007, cuando Hamas tomó el poder, desplazando a la Autoridad Palestina de Mahmud Abbas.
El canciller español, Miguel Ángel Moratinos, afirmó que la decisión israelí es un paso "en la buena dirección". EE.UU. también saludó la decisión.
El gabinete de seguridad israelí volvió a pedir por otro lado el apoyo de la comunidad internacional para obtener la liberación del soldado israelí Gilad Shalit, capturado por un comando palestino en junio de 2006, que sigue en manos de Hamas en Gaza. AFP