Andrés Oyhenard
El Gabinete Productivo decidió prorrogar el régimen especial de prefinanciación de exportaciones para los sectores que fueron golpeados por la crisis hasta septiembre ya que su plazo vencía a fin de este mes.
El diálogo con El País el ministro de Industria, Roberto Kreimerman, informó que pese a la "recuperación importante" que vienen mostrando en su nivel de producción la mayoría de las empresas de las ramas de actividad que fueron golpeadas por la crisis, el gobierno optó por extender por tres meses más el régimen especial de prefinanciación de exportaciones.
Esta medida abarca a los sectores de la madera, textil-vestimenta, plástico, curtiembres y metalmecánica. Esto permite que la tasa de prefinanciación de exportaciones que paga el Banco Central (BCU) para el plazo de 180 días se mantenga en 2,78% y no vuelva al 1,78%. El mecanismo de prefinanciación supone que los exportadores solicitan un crédito en un banco de plaza y depositan el 30% del mismo en el BCU. Una vez concretada la exportación, el BCU les devuelve ese depósito más intereses.
Precisamente en septiembre, el Gabinete Productivo decidirá si quita este paliativo al igual que los cambios que introdujo el año pasado en el régimen de devolución de impuestos que también vence ese mes. Este paliativo había elevado de 2% a 4% la devolución de tributos para aquellos sectores exportadores que agregan más valor en su producción como el textil-vestimenta, curtiembres, metalmecánica, pesca industrial, madera y papel. Mientras que se eliminó el 2% que tenían algunos granos como el trigo y la ceba y también el 2% a las exportaciones de oro.
La Cámara de la Industria Curtidora elevó un planteo a los ministerios de Industria y Economía para que se extendiera el régimen de prefinanciación de exportaciones para que se "consolide la recuperación de esta cadena", dijo al El País una fuente empresarial.
El presidente de la Asociación de Industrias Textiles, Norberto Cibils, dijo a El País que "aún no se puede hablar de una recuperación porque el mundo está cambiante y se trabaja con bastante sacrificio para salvar a las empresas porque la rentabilidad es apretada".