El conflicto de Conaprole atraviesa una tregua que durará unos cuatro meses. El diferendo se había originado por el despido de un funcionario que, según la empresa, entregaba mercadería sin facturar. En defensa del trabajador, el sindicato negó la acusación tras no ser procesado por la Justicia y pidió que vuelva a la empresa.
El diferendo ocasionó faltante de leche en los supermercados, trabas en las exportaciones de la empresa y problemas para los tamberos a la hora de ordeñar por atrasos de los camiones que levantan la leche.
Las partes no cedieron en su posición hasta que intervino el Ministerio de Trabajo y propuso enviar al trabajador al seguro de paro por cuatro meses.
La oferta duró en ser aceptada, pero finalmente hubo humo blanco, aunque a COnaprole le costó la renuncia indeclinable de su vicepresidente, Álvaro Lapido.
Tras este avance, el presidente de la República, José Mujica, recibió a los productores de leche, quienes trasladaron su preocupación por los perjuicios derivados del bloqueo a las exportaciones. Según las gremiales, existe riesgo de perder mercados al no cumplir con los compromisos asumidos. Según informó El País, los productores se fueron conformes al encontrar un "eco positivo" del presidente a sus inquietudes.
Desde las 13 horas, el turno es para el sindicato de Conaprole. Según informó a EL PAÍS digital el dirigente Carlos Cachón, Mujica los convocó pero dijo no tener detalles de qué es lo que el mandatario les va a plantear.