PABLO ROSSI
"Los choferes de ómnibus somos un pato de tiro al blanco". Así graficó Javier Ferrari, de 44 años, obrero del volante perteneciente a la empresa C.O.M.E., que en la noche del miércoles fue rapiñado y baleado por un joven que rondaba, según sus descripciones brindadas a El País, entre los "17 y 19 años".
La rapiña fue a un coche 538 con destino Aduana, a la hora 21.45. El ómnibus transportaba "cerca de 18 pasajeros a bordo", dijo Ferrari. El delincuente subió a cara descubierta por detrás de un pasajero en la parada de Chimborazo y Juan Rosa, en Cerrito. "Me mostró el arma y me dijo `dame la plata o te quemo`". Según Ferrari, no opuso resistencia y le entregó el dinero, al tiempo que le dijo al delincuente: "Quedate tranquilo". Allí fue cuando el atracador se puso violento y le gritó: "¡Tranquilo nada! Si no te parto en cuatro". Inmediatamente abrió fuego y segundos más tarde se alejó caminando.
Los pasajeros del ómnibus asistieron de forma primaria al chofer, quien guardó palabras de agradecimiento: "me prestaron la asistencia, más que nada emocional". Una vez atendido en la Asociación Española, a Ferrari le diagnosticaron herida de bala en la pierna izquierda, sin orificio de salida. "Por suerte, el proyectil atraviesa el músculo y no una arteria", dijo la víctima. Recibió el alta asistido, pero deberá concurrir dentro de 72 horas para que los especialistas le saquen la bala, que continúa alojada en su cuerpo.
Ayer por la tarde, el conductor concurrió al Juzgado Penal de Adolescentes, tras ser informado que efectivos policiales habían detenido a dos sospechosos. Luego del reconocimiento dijo a El País que "ninguno de ellos fue el autor de la rapiña. Al delincuente lo vi bien y no era ninguno de estos. No los voy a culpar", afirmó.
Ferrari dijo estar "indignado con esta situación. Yo elegí vivir en Uruguay, no en la selva. El Estado tiene que buscar una solución, no puede ser que a los menores los procesen y el INAU los deje salir. Es un caos generalizado. Tenemos a tres millones de habitantes presos de 400 delincuentes", concluyó.
PARADOJA. Las autoridades de C.O.M.E. tenían previsto realizar en el día de ayer un reconocimiento en la Seccional 19ª por la labor policial que se lleva a cabo para prevenir los delitos a las unidades de transporte colectivo en la zona de Tres Ombúes. El acto debió ser postergado hasta nuevo aviso, dado que la empresa no quiso estar ajena a la situación del trabajador. Más allá que la rapiña fue consumada en otro barrio, no iba a ser bien visto hacer un reconocimiento cuando los trabajadores realizaban un paro de 24 horas, dijeron a El País.
Yamandú Álvarez, integrante de la Unott y encargado de la seguridad de los coches, dijo a El País que el patrullaje corre por cuenta de la comisaría 19ª. "Hay un efectivo que trabaja arriba de los coches, el policía sale del barrio con un ómnibus y entra al barrio con otro". Según Álvarez, los delincuentes, observan si adentro del coche se traslada un uniformado antes de subir: "Eso baja el delito".
Este patrullaje especial se logró debido a las negociaciones entre la Policía y la Unott. Se lleva adelante en los coches de las líneas de C.O.M.E., ya que es la única empresa que trabaja en Tres Ombúes. Álvarez destacó que este servicio no tiene relación alguna con el operativo Bus Seguro, que también lleva adelante la Policía de Montevideo en diversos barrios.
Desde la Seccional dijeron a El País que un efectivo se dedica a realizar el patrullaje. "Sube al primer ómnibus a las 00.30 horas y culmina a las 5.30".
La reducción de los delitos, -según choferes-, es notoria. No obstante, donde ocurrió la rapiña, aún no hay dispositivo de seguridad planteado.