Buenos Aires
Para multiplicar el efecto político de los masivos festejos por el Bicentenario, el gobierno de Cristina Fernández decidió apurar medidas de fuerte impacto social, para lo cual analiza aumentar las jubilaciones y la asignación universal por hijo, y lanzar nuevas líneas de crédito. Además, resolvió repetir durante 2010 ciertas iniciativas exitosas de la celebración del 25 de Mayo y no escatimar en gastos para lograr grandes movilizaciones en el Interior del país durante las próximas fechas patrias.
Si bien algunas de estas decisiones se analizaban desde antes de los festejos, el buen humor social que, según el kirchnerismo, parece haberse despertado acelerará su aplicación.
Por eso, analiza para el segundo semestre un aumento del 17 por ciento del haber mínimo jubilatorio, hoy en $ 895 (US$ 233). En marzo último se otorgó un 8% y la meta sería completar una mejora del 25% en el año para que no haya retrasos respecto de la inflación real. Además, se otorgaría una suma fija por única vez de $ 440 (US$ 114) a fin de año. Y no decartan ajustar las restantes escalas de jubilaciones.
También se estudia una suba en las asignaciones universales por hijo, de 180 (US$ 47) a 300 pesos (US$ 78). Todo ello se analiza sobre la base del eventual impacto fiscal.
Los diversos planes se interpretan como un operativo de fortalecimiento de la candidatura presidencial de Néstor Kirchner con miras a las elecciones de 2011.
Queda por delante un centenar de actos por el Bicentenario en el Interior del país y, si bien ya estaban agendados, la apuesta será que desborden de gente.
Del presupuesto de $ 160 millones (unos US$ 42 millones) para los festejos del Bicentenario en todo 2010, la Presidencia ejecutó hasta ahora $ 69 millones (US$ 18 millones).
En breve, el gobierno pondrá el foco en el acto que se hará el 9 de julio en Tucumán, por el Día de la Independencia. Pero también les dará relieve a otros congresos en diversos puntos del país sobre variados temas, como universidad, ciencia y tecnología, cultura, inmigración, derechos humanos y ambiente, además de festivales artísticos, culturales y deportivos. la nación/gda