GUILLERMO ZAPIOLA
Que los cinéfilos no se alarmen. Lo que Sir Roger Moore se ha propuesto no es una "remake" de "El hombre quieto", sino una historia ficticia vinculada con el rodaje de ese film del maestro John Ford.
Moore, ex-"El Santo" Simon Templar y ex-007, ahora con 82 años, será uno de los productores y además interpretará un papel (el primero en diez años) en Connemara days, una comedia romántica ambientada en Irlanda cuya acción se desarrolla sobre el trasfondo de los preparativos del rodaje de El hombre quieto (1952), aquel poema de amor a la tierra de sus ancestros rodado por Ford, con John Wayne y Maureen O`Hara en los papeles principales.
Basado en una elogiada novela de Steve Mayhew, el film está siendo escrito por el propio autor con la colaboración (no acreditada) de Andrew V. McLaglen, cineasta e hijo de Victor McLaglen, el memorable antagonista de Wayne y hermano de Maureen en la película original. La nueva película contará la historia de una joven de 18 años (Sarah Bolger) que se enamora de uno de los asistentes de Ford cuando el realizador, encarnado por el actor Stacy Keach, y parte de su equipo llegan al pueblo irlandés de Cong, donde tuvo lugar la filmación de El hombre quieto.
El rodaje, que comenzará en el mes de agosto, se llevará a cabo precisamente en Cong, en las mismas locaciones en las que transcurría el original.
Algunos aspectos de la producción no están aún totalmente ajustados y hay decisiones de "casting" que no se han tomado todavía, pero suenan fuertemente los nombres de Aidan Quinn, Geraldine Chaplin, Stacy Keach, Sarah Bolger, Thomas Dekker y Brendan Gleason (quien interpretaría a Victor McLaglen). Sensatamente, los responsables del film parecen haber decidido no hacer intervenir en la acción a Wayne y Maureen O`Hara, probablemente porque han comprendido que no hay actor o actriz en el mundo capaces de ocupar convincentemente su lugar.
Moore se reservó en el film un papel en tiempo presente, para una historia que se desarrolla en dos épocas: encarnará a la versión envejecida del galán romántico de la historia de 1952 (Geraldine Chaplin será, a su vez, la variante contemporánea de la "chica" de los `flashbacks`). El director será el veterano Kevin Connor, un especialista en los géneros de terror y aventura (Más allá de la tumba, En el corazón de la Tierra, Un mundo olvidado, Atlántida, viaje al continente perdido, Aventuras de las Mil y Una Noches, más recientemente un no estrenado en el Uruguay Marco Polo) y la producción correrá por cuenta de la empresa Causeway Films de Belfast, con sociedad con Fáilte Ireland de Dublín.
"El hombre quieto es sin duda la mejor película de John Ford, además de una de mis favoritas de toda la historia", afirma Moore, agregando: "La oportunidad de recrear la época en que Hollywood desembarcó en Irlanda para rodarla era simplemente demasiado buena para dejarla pasar".
Por su parte Brian Quinn, de Fáilte Ireland, ha declarado que "la participación de estrellas como Sir Roger Moore y el resto de actores es un buen augurio para que Connemara days proporcione un muy necesitado estímulo económico para la región".
Chris Patterson, uno de los productores de Connemara days, ha explicado cómo nació el proyecto y en qué momento el veterano Moore se vio involucrado en él: "Hace unos ocho años, HBO pensó en algo similar, pero finalmente fue descartada, y el libretista Gareth Owen, trató de conseguir financiación por su cuenta pero no tuvo suerte. Hace algún tiempo estuvimos estudiando diversos proyectos, y de pronto nos acordamos de aquello. Roger conocía a una persona que había tenido que ver con la producción de HBO, habló con él, y de pronto todas las piezas encajaron". Gareth Owen, el libretista original, se convirtió en uno de los productores del nuevo film, aunque éste no emplea lo que él escribió sino que deriva de la ya mencionada novela de Mayhew.
TECNOLOGÍA. En algún momento se discutió rodar el film con tecnología digital, pero finalmente se optó por el viejo y querido 35 mm., para acercarse lo más posible al (maravilloso) `look` de la película de Ford. El productor Patterson ha dicho también que en cuanto se completen algunos aspectos de la financiación, el rodaje empezará en Cong ("las dos calles de Cong", bromea), donde estarán filmando cuatro semanas, dos más del tiempo que estuvo allí el equipo original de John Ford. La filmación se completará con otras dos semanas de trabajo en Belfast.
La Oficina de Turismo de Irlanda está al parecer "encantada" por el proyecto, que puede servir para aumentar la atracción sobre visitantes extranjeros: de hecho, Cong vive aún, entre otras cosas, de la gente que viene a conocer los parajes donde se filmó El hombre quieto. Y Connemara days va a servir para que más gente hable de la película de Ford, la vea y acaso decida efectivamente viajar a esa Irlanda imaginaria que el maestro plasmó en la pantalla como nadie.
Maureen apoya el proyecto
Maureen O`Hara, que cumplirá 90 años el próximo 17 de agosto, debe ser la única sobreviviente de El hombre quieto, o casi. Desde el 2005 no se deja fotografiar, pero con 85 años era todavía la abuela más linda del mundo. Se ha corrido el rumor que intervendría en Connemara days, pero lo ha desmentido, aunque se ha declarado encantada con el proyecto y ha enviado los más calurosos apoyos del mundo a sus responsables.
La absoluta vigencia de una obra maestra
"El hombre quieto" no es un film realista. Es una fantasía sobre Irlanda, la idealización de un hijo de inmigrantes que nunca conoció realmente el país de sus ancestros, y volvió a él para rendirle un homenaje.
En la Irlanda del film no hay tensiones políticas ni religiosas, todos aman una buena pelea pero nadie sale realmente lastimado, el paisaje es deslumbrante y los "pubs" están llenos de borrachos simpáticos que entonan canciones melancólicas. La historia es, con algunas variantes, la de La doma de la bravía (o La fierecilla domada) de Shakespeare, y a Wayne lo resulta fácil el papel de domador. Debe ser la única historia romántica del cine donde la heroína llega a exasperar al galán hasta el extremo de que éste le propina un puntapié en el trasero sin perder las simpatías del espectador (feministas abstenerse, claro).
El film tiene también el mejor "flechazo" cinematográfico que se recuerde: Maureen atraviesa un prado, el Duke la ve por primera vez, y una melodía irlandesa surge en la banda sonora. Se miran, no se dicen nada, y ya está todo dicho.
Influencia de un real clásico
¿Qué relación existe entre una comedia ambientada en Irlanda, con humor, puñetazos, mujeres irascibles, borrachines simpáticos y un ojo incomparable para el paisaje en Technicolor, y la oscura historia de un boxeador que emprende el difícil proceso de una redención personal? Se requiere de la cinefilia de Martin Scorsese pare encontrar una respuesta.
El autor de "Taxi driver", "Pandillas de Nueva York" y "La isla siniestra" ha afirmado recientemente que "El hombre quieto" de Ford fue una de las fuentes de inspiración de "Toro salvaje", su biografía del boxeador Jake LaMotta protagonizada por Robert DeNiro. La afirmación puede parecer sorprendente a primera vista, pero lo es menos cuando uno recuerda la razón que impulsa en el film de Ford al personaje de Wayne a volver a Irlanda: se trata de un boxeador que ha matado accidentalmente a un contrincante en el ring, y ha resuelto dejar los guantes para siempre. El flashback en el que Ford evoca esa tragedia en su película no es, como todo el resto, en colores, sino en blanco y negro. Y Scorsese utilizó el blanco y negro en todo "Toro salvaje".