AGENCIAS
La baja de la calificación de deuda de Grecia por parte de Standard & Poors terminó de avivar el pánico en los mercados financieros de todo el mundo ayer ante el temor de que la crisis se extienda. En Estados Unidos también hay alerta.
En un nuevo golpe para Grecia, la agencia de calificación financiera Standard & Poor`s bajó la nota de su deuda soberana a largo plazo de BBB+ a BB+ relegándola a la categoría de inversiones especulativas. Además la agencia advirtió a los tenedores de bonos que solamente tienen un promedio de entre el 30% y el 50% de recuperar sus inversiones en caso de una reestructuración o el impago de esas obligaciones.
El gobierno de ese país reaccionó afirmando que la degradación de su deuda soberana "no corresponde a los verdaderos datos de la economía griega, ni a los progresos de sus principales indicadores financieros", según un comunicado del ministerio de Finanzas.
La medida dificulta más el acceso al crédito de Grecia, castigada por un déficit fiscal que en 2009 ascendió al 13,6% del PIB y una deuda pública del 115,1%. Reducir más el déficit este año por encima del objetivo de 5 puntos porcentuales sería "de importancia crucial para el clima económico general", dijo el gobernador del Banco de Grecia, George Provopoulos.
Pero los problemas no quedaron en Grecia. La crisis de confianza que afrontan las finanzas griegas se extendió ayer a Portugal, cuya deuda soberana a largo plazo también fue degradada por Standard & Poor`s dos niveles, de A+ a A- advirtiendo que el país tendrá dificultades para hacer frente a su elevado endeudamiento.
"Las finanzas públicas portuguesas siguen siendo estructuralmente débiles, a pesar de las importantes reformas estructurales del sector público en los últimos años", afirmó la agencia de calificación en un comunicado.
A esto se le sumó que el vicepresidente saliente del Banco Central Europeo, el griego Lucas Papademos, sembró preocupación al afirmar que algunos países de la zona euro atraviesan "problemas similares" a los de Atenas, si bien "a un grado diferente".
Las noticias no tardaron en impactar en las Bolsas europeas que cerraron con fuertes bajas, situación que se replicó en todo el mundo. En Estados Unidos las noticias opacaron una serie de reportes positivos sobre ganancias en el primer trimestre y el promedio industrial Dow Jones tuvo su peor caída en casi tres meses al retroceder 213.04 unidades, el 1,9%, a 10.991 puntos. El Standard & Poor`s 500 cedió 28,34 puntos, 2,3%, a 1.183,71 y el índice compuesto Nasdaq descendió 51,48 puntos, el 2% a 2.471,47.
Asimismo, el euro siguió perdiendo terreno hasta un mínimo en un año, y los commodities como el petróleo y los granos también fueron empujados a la baja.
El presidente del Banco Central Europeo, Jean Claude Trichet, quiso tranquilizar los mercados diciendo que está descartado que Grecia o cualquier otro país de los 16 que conforman la eurozona declare la suspensión de pagos. Sin embargo, en el mercado de obligaciones, en los que se negocia la deuda de los Estados, los intereses del bono griego a diez años batían un nuevo récord ayer, en torno al 9,6%. Arrastrados por la deuda griega, los títulos de Portugal e Irlanda cotizaron por encima del 5% y los de España superaron el 4%.
Ante este panorama, Grecia volvió a insistir en la necesidad de recibir una asistencia financiera antes del 19 de mayo en que Atenas enfrenta un vencimiento por 9.000 millones de euros. Es que en estas condiciones Grecia no puede acceder a los mercados que le ofrecen unas tasas "prohibitivas", como dijo el ministro griego de Finanzas, Giorgos Papaconstantinou.
La presión parece haber surtido efecto en cuanto los dirigentes de los países de la zona euro resolvieron reunirse el 10 de mayo para aprobar la entrega de la ayuda a lo que Alemania se había opuesto.
El mecanismo, en el que también participa el Fondo Monetario Internacional, es por tres años y prevé préstamos bilaterales por 45.000 millones de euros en 2010. De ese monto, la Unión Europea asegurará dos tercios a una tasa del 5%.
Sin embargo los mercados dudan de que el plan de ayuda sirva para resolver los problemas de endeudamiento de Grecia a largo plazo, más aún después de que ayer el banco central de ese país dijo que la contracción del Producto Interno Bruto en 2010 podría ser superior al 2%.
El alza de las tasas también se debe a las reticencias de Alemania que sería el principal contribuyente con 8.400 millones de euros y que ha exigido a Grecia que proponga un plan "creíble" de reducción de gastos. "Nuestros problemas son enormes y necesitamos apoyo no solamente para superar la barrera del 19 de mayo", reconoció anoche Papaconstantinou en el Parlamento. "Debemos persuadir a los mercados que Grecia puede encarar su deuda a mediano plazo".
Las cifras
13,6% Es el déficit en las cuentas del gobierno que registró Grecia en 2009 como porcentaje del Producto Interno Bruto.
9.000 Son los millones de euros que debe pagar Grecia en vencimientos de deuda antes del 19 de mayo próximo.
España: desempleo en 20%
La tasa de desempleo en España superó el 20% en marzo, su nivel más alto desde 1997, informó el diario ABC, explicando que esta cifra fue difundida por error cuatro días antes de lo previsto por el Instituto Nacional de Estadística.
Según estas cifras, la tasa de paro se situó en el 20,05% de la población activa en el primer trimestre de 2010, con un total de 4.612 millones de trabajadores desempleados.
El jefe del gobierno socialista español, José Luis Rodríguez Zapatero, afirmó que el paro ha alcanzado su nivel "más alto" y confía en que empiece a disminuir "ligeramente" a partir de abril.
Bernanke advirtió por efectos si no se reduce el déficit
Si no se reduce el déficit presupuestario de Estados Unidos, esa marea de números rojos "causará un gran daño" a la economía a largo plazo, advirtió ayer el presidente de la Reserva Federal, Ben Bernanke.
El director del Banco pidió a la Casa Blanca y al Congreso elaborar un plan creíble para reducir el aluvión de números rojos que el año pasado llegó a US$ 1,4 billones. De no hacerlo subirán las tasas de interés no sólo para los consumidores sino para el gobierno a la hora de pagar los intereses de deuda soberana. Todo ello absorberá la actividad económica y podría animar a las empresas a reducir sus plantillas, agregó.
Horas más tarde el presidente de Estados Unidos, Barack Obama, afirmó que "tenemos una obligación hacia las futuras generaciones de enfrentar nuestros déficits estructurales de largo plazo que amenazan con perjudicar la economía".
Por su parte, Bernanke también sostuvo que el crecimiento no alcanzará para hacer bajar el déficit presupuestario a un nivel aceptable.
"Ninguna previsión creíble permite pensar que el futuro ritmo de crecimiento de la economía será suficiente para reducir (el déficit) sin que se modifique profundamente la política fiscal", declaró.
REFORMA. Los senadores republicanos se mantuvieron juntos ayer y volvieron a bloquear los esfuerzos demócratas para que se abran los debates sobre reforma financiera.
Por segunda vez en dos días, la votación en favor de iniciar los debates sobre un proyecto de ley muy popular entre los estadounidenses cerró 57-41 a favor, pero los demócratas no alcanzaron la necesaria `cifra mágica` de 60 voluntades.
"Los republicanos dejaron en claro de qué lado están: del lado de los grandes bancos de Wall Street, no del lado de las familias de clase media", dijo el líder de la mayoría demócrata en el Senado, Harry Reid. El legislador no descarta volver a presentar la iniciativa.
Mantenga y vigile el nivel de debate y recuerde que nuestras Normas de Participación implican obligaciones y responsabilidades.