MATÍAS CASTRO
La tapa de la revista argentina Planeta Urbano lo muestra vestido de prócer en una fotografía hecha directamente para provocar y buscar peleas. El título de la nota es "El hombre del bicentenario", jugando con la novela de Isaac Asimov, con el bicentenario argentino y, por supuesto, jugando a molestar.
"No sé si me considero un revolucionario, pero indudablemente metimos un cambio en los programas de espectáculos que siempre eran bastante solemnes y, sobre todo, tenían una visión del artista casi intocable. Nosotros logramos, desde el humor y la ironía, sacarles ese halo de seriedad que tenían casi de "intocables". Hoy pasaron a ser tipos comunes y corrientes. A algunos les gustó, a otros no tanto, pero hace diez años que estamos y pienso seguir en esa línea". Esas fueron las palabras de Jorge Rial, el conductor de Intrusos en el espectáculo y protagonista de la mencionada tapa de Planeta Urbano.
¿Por qué una revista "cool" como esa lo pone así en su portada? ¿Qué ha ocurrido en los últimos años que Rial ha logrado una particular consagración? El conductor y productor argentino es una de las figuras que más parten aguas en la televisión. Es tan seguido y respetado por algunos como criticado y detestado por otros. Su material de trabajo es el chisme y, junto a Luis Ventura, ha hecho una escuela de cómo se hace un programa televisivo con estos temas. En una vieja columna de este espacio se habló, precisamente, sobre el aparato de producción de noticias y recursos televisivos que mueve Intrusos y la dinámica que tienen para ponerlas ante cámaras.
El programa de Rial está aún festejando sus diez años en el aire y casi sin interrupciones. Pero la cuestión del reconocimiento que está recibiendo el conductor viene desde antes, de cuando se le entregaron las llaves de Punta del Este, dos años atrás. Ahí comenzó la polémica y también su establecimiento como figura influyente en el Río de la Plata. Lo que siguió fue parte de esa carrera.
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