MALDONADO | MARCELO GALLARDO
La Armada Nacional pudo controlar ayer de tarde la situación de emergencia a bordo del remolcador "Cazador" de bandera argentina que se encontraba en riesgo de zozobrar en las cercanías de la "Boca Grande" de la Bahía de Maldonado.
Alrededor de la hora 13 de ayer, efectivos de la Prefectura Nacional Naval y del Grupo de Buceo de la Armada abordaron la embarcación y pudieron controlar el ingreso de agua de mar que había comenzado a inundar el barco en la mañana del viernes. En las inmediaciones se ubicaron el ROU 23 "Maldonado" y la embarcación "Valentina", empleada para trasladar a los prácticos que operan en la Terminal Este de José Ignacio de Ancap.
El barco había comenzado a hacer agua por la popa en el lugar que se une el eje de la planta propulsora y la hélice.
En ese lugar los buzos realizaron su tarea específica de "palletear" evitando de esta manera que continuara ingresando agua a la sala de máquinas. Los marinos uruguayos no sólo taparon el agujero sino que además hicieron funcionar las bombas de achique que habían llevado desde tierra.
Los buzos esperan ahora la llegada de Montevideo de otros implementos que permitan asegurar el trabajo realizado aunque el prefecto de Puerto de Maldonado, capitán de navío Carlos García, adelantó ayer de tarde que la nave había sido salvada y sus nueve tripulantes se encontraban en tierra en la unidad a su cargo.
A bordo del "Cazador" se encuentran buzos del GruBu y oficiales de la Prefectura de Puerto. Los tripulantes argentinos deberán declarar en el sumario marítimo que efectuará la autoridad marítima uruguaya y luego regresar a su barco que será remolcado por el "Libertador", también de bandera argentina. Antes de zarpar el barco deberá ser inspeccionado por el encargado de la comisión técnica de la Prefectura.
EL INCIDENTE. El "Cazador" se encontraba operando en la zona Delta, una de las cuatro áreas de complemento de carga y alije establecidas por el Tratado del Río de la Plata.
En esa zona operan los buques mercantes que por sus dimensiones de carga y su calado no pueden operar a carga completa tanto en el Río de la Plata como en sus afluentes.
El incidente comenzó en las últimas horas de la tarde del jueves cuando frente a Piriápolis, el remolcador advirtió la llegada del temporal. Otro remolcador de la misma empresa, el "Libertador" se dirigía hacia la zona Delta para relevar en el trabajo al "Cazador".
Al recibir la advertencia de fuertes vientos en la tarde del jueves, ambas embarcaciones se dirigieron a tratar de capear el temporal frente a las costas de Punta Ballena.
El "Cazador" fondeó al ancla pero la acción del viento y de la corriente sobre el barco provocaron horas más tarde que las dos anclas se arrastraran más de una milla náutica por el fondo, produciéndose el fenómeno denominado "garrear".
Al mismo tiempo uno de los cabos de remolque de las defensas quedó enredado en el eje portahélice dejando al barco sin motor y en forma precaria para poder enfrentar las duras inclemencias del tiempo que a esa hora arreciaban.
Dos de las enormes defensas fueron a parar a la playa, en tanto que las otras dos quedaron aún amarradas al remolcador en emergencia.
Nada hacía suponer que la situación se agravara a medida que el temporal comenzó a amainar. Sin embargo, a las 10.20 de ayer la situación se hizo insostenible al detectarse una vía de agua en la sala de máquinas del "Cazador".
El capitán ordenó el abandono del barco. Los tripulantes se arrojaron a las balsas salvavidas. Los nueve tripulantes fueron rescatados apenas 20 minutos después por la tripulación del ROU 23 "Maldonado" que se encontraba de guardia ByR (Búsqueda y Rescate) y había sido despachado al lugar apenas fue irradiada la emergencia por el "Cazador".
El "Cazador" colaboraba con las tareas de alije de crudo que practicaban un supertanquero con otros petroleros de menores dimensiones. Entre los aspectos de la maniobra, se colocan las defensas marinas conocidas como "Yokohama", lo que permite el amadrinamiento de los buques sin que los cascos se toquen unos con otros. Se trata de cilindros de unos nueve metros de largo por cuatro de ancho cuyo material de construcción permite amortiguar el toque de los barcos mercantes.
Dos de las enormes defensas fueron a parar a altura de la parada 9 de la playa Mansa donde algunas personas que se encontraban en el lugar en la mañana siguiente se sintieron particularmente atraídas por algunos elementos metálicos de esta defensa los que, de inmediato, se transformaron en un souvenir para los solitarios caminantes de la playa.
Las otras dos defensas fueron tomadas por el remolcador "Libertador", que se encontraba junto a su compañero de tarea.
Cayeron en Montevideo 152 árboles
Los Centros Comunales de Montevideo estuvieron ayer saturados de trabajo por las tareas de limpieza dijo a El País Digital el titular del Comité Departamental de Emergencia, Daniel Soria. "Las tareas son inmensas para los servicios de los centros comunales en lo que refiere al barrido", afirmó. Cientos de personas se dedicaron a la limpieza de la ciudad después del temporal de viento y lluvia del jueves.
Hasta ayer se habían recibido 152 denuncias -11 de ellas con roturas de vehículos- por caídas de árboles en Montevideo. Varias calles de Montevideo permanecieron cortadas durante horas por troncos y grandes ramas.
Los barrios más afectados fueron Centro, Cordón, Parque Batlle, los alrededores del Estadio Centenario, Parque Rodó, Punta Carretas y Pocitos.
BOMBEROS. El jefe de relaciones Públicas, Carlos Nicola, dijo que hicieron 78 intervenciones a nivel nacional, el 95% en Montevideo y Canelones. La caída de árboles fue el fenómeno que más se observó.
Principalmente fueron llamadas por árboles caídos sobre la vía pública, sobre vehículos, obstruyendo el acceso a casas. En ninguno de los casos se registraron personas lesionadas.
Evacuaron a 10 en "el Placer"
Los daños causados por el temporal del jueves en Punta del Este comenzaron a ser reparados en la mañana del viernes. Equipos, camiones y palas cargadoras de la Intendencia de Maldonado recogieron varias toneladas de arena de la rambla de la playa Mansa. Los obreros municipales retiraron los pinos y otros árboles derribados por el viento que alcanzó hasta 120 kilómetros por hora en la zona. Al mismo tiempo, comenzaron las tareas de reposición de vidrios, cortinas y carteles publicitarios destrozados por el fuerte viento de las últimas horas de la tarde del jueves. El viento, que sopló desde el oeste, impactó también en el puerto de Punta del Este donde un velero sufrió la rotura de su mástil. En tanto, técnicos municipales evaluaron los trabajos que se deben cumplir tanto en la Terminal de Ómnibus como en la Plaza Artigas de Punta del Este. En el primero de los casos los techos de la terminal volaron. Los Bomberos concurrieron a El Placer donde un árbol cayó sobre una casa. En ese lugar fueron evacuadas 10 personas que pasaron a alojarse en el Campus Municipal. Con el correr de las horas regresaron a sus domicilios.
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