Mató a su esposa, hija e hijastra con una saña inusitada. Luego se descerrajó un disparo bajo el mentón. Aún no se sabe por qué actuó de esa manera. Y la Policía del Cerro asegura que no hay antecedentes de un hecho similar en los últimos diez años.
Viajaba a Montevideo por lo general los fines de semana. Según comentaron algunos vecinos, "era un tipo normal". Tampoco la Policía registraba antecedentes de violencia doméstica, o de otro tipo, que pudieran presagiar tal terrible desenlace.
Lo cierto es que la zona de Santa Catalina, en el Cerro de Montevideo, amaneció ayer con el conocimiento de un hecho "que hace por lo menos diez años no ocurría", según declararon a El País fuentes de la Seccional 24ª de Policía, que intervino en el caso.
Un hombre de 50 años asesinó a su esposa de 40 años, apuñalándola 11 veces en distintas partes del cuerpo. Acto seguido, mató a la hija de ambos, de 12 años, con un disparo en la frente y cinco puñaladas en el tórax. Finalmente, asesinó a la hija de su mujer, una adolescente de 15 años, casi de la misma manera que a su hermanastra, con un tiro y tres puñaladas.
Jorge Atilio Silva Sarasua, de 50 años, trabajaba para el Banco República en Maldonado y por lo general visitaba a su familia en Montevideo los fines de semana. Esta vez, algo ocurrió que lo llevó a arremeter contra las tres mujeres en un acto de absoluto descontrol. Y lo hizo con una saña inusitada, utilizando un arma calibre 32 y una cuchilla de unos 20 centímetros de hoja.
Las víctimas son su esposa, Alejandra Anahir Perdomo Torres, de 40 años, hallada en un cuarto del fondo de la casa en medio de un baño de sangre; Camila Fernanda Ferreira Perdomo, de 15 años, asesinada en el comedor, y Agustina Silva Perdomo, de 12 años, cuyo cuerpo se encontraba en la entrada de la propiedad.
CONFESIÓN. Luego de cometer los tres homicidios, Silva se subió a su automóvil matrícula SBC 2741 y se dirigió a la casa de su ex pareja -que también vive en el Cerro- a la que le narró los hechos y le dijo que se iba a suicidar.
La mujer escuchó aterrada el relato mientras lo observaba con el arma en la mano y sus ropas ensangrentadas, y ni bien se retiró, se comunicó con la Policía para ponerla al tanto de la situación.
Efectivos de la Seccional 24ª concurrieron a la casa de las víctimas y se encontraron con un cuadro estremecedor. No podían hacer mucho más que ir tras el múltiple asesino, al que terminaron por encontrar dentro de su vehículo, en la intersección de Camino Cibils y Carlos María Ramírez.
Allí se encontraba el cuerpo de Silva: se había disparado debajo del mentón y el arma se hallaba a un lado. También encontraron el cuchillo ensangrentado con el que dio muerte a sus hijas y a su mujer.
HERIDOS. Por otra parte, la Policía trataba ayer de establecer si una mujer de 37 años, que debió ser internada en el Hospital Maciel por un balazo que le fracturó el pie izquierdo, fue víctima del desenfrenado ataque que emprendió Silva contra su familia.
La mujer se encontraba sentada frente a su casa en Vizcaya y Cuba a la misma hora. Según relató a la Policía, escuchó varios disparos y al rato se sintió herida. La Policía no descarta que haya sido una bala perdida disparada por el hombre que acabó con toda su familia, aunque la hipótesis parecía poco probable por la distancia entre un hecho y el otro.
Otras personas resultaron heridas de bala en las últimas horas. Una de ellas fue durante la tarde del sábado, próximo a las 15.20, en la intersección de Veracierto y Villademoros.
Un hombre, de 29 años, caminaba por el lugar cuando dos desconocidos pasaron en moto; uno de ellos extrajo un arma y le efectuó varios disparos.
Dentro de la misma jurisdicción - Seccional 16ª de Policía- otro hombre resultó herido mientras manejaba un arma de fuego sin tomar los debidos recaudos.
El fin: Todo terminó cuando la Policía halló el cuerpo del homicida dentro de su automóvil.
Homicida de Joaquín Suárez fue a la cárcel
CANELONES | PATRICIA MANGO
Un joven fue enviado a la cárcel ayer por el homicidio de Fernando Guzmán Rodríguez, de 25 años. Rodríguez fue asesinado en plena calle, en Villa Montero, frente a su vivienda.
El episodio de fatal des-enlace ocurrió la noche del sábado, cuando el presunto matador iba rumbo a su casa en una moto, informaron fuentes policiales a El País.
De acuerdo a lo que declaró el agresor, al pasar frente a la casa de Rodríguez, ubicada en calle 5 de Villa Montero (Joaquín Suárez), éste le hizo detenerse. Comenzaron a discutir y cada vez más fueron elevando el tono de la conversación.
Según el testimonio, el ahora fallecido agarró una piedra con la que -pensó- iba a golpearlo. Entonces, sacó de su moto una cuchilla de 25 centímetros de largo.
Con ella hirió en el abdomen a Rodríguez, quien después sería trasladado por un automovilista al hospital de Pando. En ese lugar solo pudieron constatar su fallecimiento.
El hermano del occiso presenció toda la escena. Fue el único testigo del mortal hecho. El agresor, dejó el arma en el lugar del crimen.
OTRA TRAGEDIA. Villa Montero, una pequeña localidad de Joaquín Suárez, ya había sido centro de la atención en noviembre del año pasado por otro hecho trágico, cuando un hombre de 47 años mató a su hijastra a puñaladas y luego se ahorcó.
El homicida mantendría un vínculo sexual con la menor: la madre de la fallecida admitió que entre su ex pareja y la joven existía una relación "de mutuo consentimiento".
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