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Los congestionamientos de los puertos brasileños no es nada nuevo sino hechos frecuentes que se ven en Montevideo y Buenos Aires con preocupación porque sus consecuencias, más allá de un beneficio circunstancial limitado, se hacen sentir en nuestros puertos en razón de la distorsión de los itinerarios de las líneas marítimas que desbaratan los tiempos de arribo, la disponibilidad de muelles de atraque generando atascamientos y eso no es bueno. Como dijimos, hoy día casi todos los puertos brasileños se ven distorsionados en su actividad por diferentes razones, pero fundamentalmente Santos, es el que mayormente incide en la alteración de los itinerarios de los barcos demorando las escalas en el Río de la Plata cuando los buques vienen de bajada (viaje Southbound). Esta situación acarrea muchos problemas al comercio exterior uruguayo pues se demoran las entregas afectando seriamente las líneas de producción.
Recientes noticias de la realidad portuaria brasileña señalan que en el puerto de San Francisco do Sul, se han visto largas colas de barcos aguardando muro de atraque y una buena imagen habla de 36 barcos disputando por solo dos muelles disponibles lo cual significa días de pérdida de tiempo o disparar los barcos hacia otros puertos o hacia el Río de la Plata o esperar en las radas.
Algunos proyectos de expansión de San Francisco han sido víctima del propio éxito, al tomar cargas extra de Paranagua e Itajay también congestionados, como por ejemplo el alargamiento de 100 metros de un muelle cuyas obras están demoradas. A su vez muchas de las detenciones que ha sufrido Rio Grande, han sido consecuencia de las demoras de Santos provocadas por los trabajos de dragado y esto ha repercutido en los barcos empujándolos hacia el Río de la Plata. Toda esta distorsión que comprende gran parte de los puertos del sur del Brasil con los perjuicios económicos consiguientes, ha obligado a varias líneas navieras incorporar en sus fletes recargos a puertos brasileños, especialmente desde y para Paranagua y se habla de más de 100 dólares por teu que algunos aplican como "imbalance". Como era de esperarse, el puerto de Buenos Aires no ha podido sustraerse a estas alteraciones de los itinerarios de los barcos de las principales cuatro líneas marítimas y también sufre consecuencias materiales indeseadas como demoras y congestionamientos desde y para puertos del Brasil y lo mismo nosotros en Montevideo. Sufre la sofisticada logística North-bound con cargas argentinas y de Montevideo con destino a varios destinos en el mundo que reenganchan o transbordan en un puerto del Brasil a otro barco hacia el destino final, lo cual funciona como un aparato de relojería, que no es la situación actual.
OPINIONES. Las causas de estos congestionamientos en puertos del Brasil son los problemas habituales del pasado, huelgas, camioneros, aduaneros, mal tiempo y la brutal expansión económica del Brasil que está desbordando su capacidad portuaria. Las obras que se están haciendo en muchos de sus puertos como construcción de muelles y dragados a mayor profundidad, obras que alternan con la entrada y salida de los barcos hace que a veces no sea fácil congeniar y perturban.
Recogemos de la prestigiosa y especializada publicación internacional "Containerisation" de días pasados interesantes comentarios de un experto en estos temas que es el ejecutivo de la Hamburg-Sud en Sudamérica con asiento en San Pablo, Julian Thomas, bien conocido en nuestra plaza.
CAUSAS. "Ello se debe al crecimiento del comercio con Asia, pero sobre todo a las importaciones desde China donde se ha producido un boom. Refiere Thomas que según la Consultora Datamar las importaciones llegaron a los 700 mil teus durante los primeros cuatro meses del 2010 que, comparados con los 400 mil teus en el mismo período del 2009, representa un incremento del 75%, verdaderamente una cifra monstruo". En otra parte Thomas comenta su desaliento por el congestionamiento de Santos cuyo promedio de ocupación es 100% y esto ya se sabe lo que significa. No hay ni cinco minutos entre la salida de un barco y la entrada de otro, agregamos nosotros.