|
||||||||
| Ecos es una página abierta a las inquietudes de todos los lectores.
Los mensajes que se envían deben estar acompañados del nombre completo del autor, su dirección y un teléfono o dirección electrónica de contacto. Los coordinadores se reservan
el derecho de editar los mensajes que se extiendan más allá de veinte líneas mecanografiadas, los que reiteren un mismo concepto o aquellos que incluyan
afirmaciones agraviantes para personas o instituciones. Si un corresponsal no está dispuesto a que su mensaje sea abreviado, debe dejar expresa constancia
de ello. Para enviarnos sus inquietudes haga click aqui |
¿Socialismo urbano?
M.P.L. | Montevideo
@| "Las nuevas disposiciones que comenzarían a regir a partir del mes entrante para el Departamento de Montevideo, en materia de autorización para edificaciones en barrios llamados residenciales o `jardines`, tipo Punta Gorda o Carrasco, determinan de acuerdo al texto de las mismas, la reducción de edificación de viviendas en los predios de esas zonas. Hasta el presente la reglamentación determinaba que de acuerdo a la superficie del mismo se podía construir un máximo del cociente entre la superficie total del padrón dividido 200. Esto, a vía de ejemplo, determina que un predio de 800 metros cuadrados, daba como máximo 4 unidades habitacionales para construir. El nuevo reglamento determina un máximo de acuerdo al ejemplo antes referido de 800 metros cuadrados dividido 300, lo que daría un máximo de 2 unidades habitacionales.
Es decir con este proyecto se está limitando más la posibilidad de que en esas zonas pueda acceder a vivir mayor cantidad de familias y por ende se fomenta o se protege a una pequeña `elite` que pueda vivir en barrios residenciales. Los valores de la propiedad aumentarán como consecuencia de estas limitaciones, al mermar la oferta de viviendas en estas zonas privilegiadas, haciendo prohibitivos el habitar en estos barrios a la gran mayoría de la sociedad, creando una discriminación más aguda aún a las existentes en la actualidad.
¿Cuál es el objetivo? Parece inexplicable, dado que un gobierno que se titula de socialista hace todo lo contrario a lo que pregona. En vez de fomentar a la igualdad de oportunidades de vida a sus habitantes, está legislando para proteger `el derecho` de una minoría acaudalada. Por lo contrario, en gobiernos anteriores, llámese blancos o colorados, en esas mismas zonas se edificaron varios edificios del Banco Hipotecario de Uruguay -a vía de ejemplo- calle Brenda casi Rambla, o edificaciones sobre Almirante Harwood entre otros, que no desjerarquizaron esas zonas y no crearon complicaciones barriales. Sí actuaron estos gobiernos con espíritu altamente socialista, permitiendo la igualdad de las clases sociales, sin diferencias, no teniendo en cuenta el poderío económico de las familias para elegir y poder acceder y disfrutar de esas zonas.
Por si todo esto fuera poco, la Sra. Intendenta de Montevideo conoce que esta ciudad es sumamente extensa para la cantidad de habitantes, y este reglamento no hace más que encarecer los futuros servicios de salubridad, de saneamiento, de aguas, de servicios eléctricos, de pavimentación y de servicios sociales que será necesario dotar a las nuevas zonas que se harán necesarias para construir al limitar con este reglamento los barrios de Punta Gorda y Carrasco, los cuales ya cuentan con toda esta infraestructura que hace menos gravoso a los contribuyentes.
De ahí lo del `¿Socialismo Urbano?` Por todo lo precedente y de concretarse la nueva reglamentación municipal, nos llevan sin lugar a dudas a fundamentar que las personas no tienen las mismas posibilidades para vivir en estos barrios jardines de Punta Gorda y Carrasco, que para hacerlo hay que ser rico; los demás, el 95% de la población del país tiene prohibido pensar o desear vivir en estos barrios, que con estas reglamentaciones se convierten cada vez más en privados."
Es dable esperar que la nueva Intendenta de Montevideo al asumir, si se sensibiliza con estas razones revea esta dañosa y discriminatoria reglamentación."
Hospital Italiano
Franco Ratafia | Montevideo
@| "El Estado uruguayo no tiene ninguna necesidad de intervenir una empresa privada como lo es el Hospital Italiano. Si el Hospital Italiano está fundido financieramente y económicamente, no es un tema estatal. Los servicios que brinda ese hospital los podrá seguir brindando el actual sistema de salud en los restantes hospitales.
Esta intervención significa que si otra institución médica privada se funde (situación en la que se encuentran varias instituciones), el Estado también tendría que intervenirlas. El gobierno nacional no está para gastar el dinero de los contribuyentes en el salvataje de empresas privadas, y no veo cuál es el sentido de que el Hospital Italiano, que lo único que hace es arrendar y tercerizar todos los servicios que allí se realizan, tenga que ser intervenido por el Estado. ¿A efectos de qué?
El Hospital Italiano tiene problemas económicos desde el año 1985. Es una empresa privada y sus empleados pueden ir al seguro de paro, como van los empleados de una curtiembre, un frigorífico, una metalúrgica.
¿Qué lo hace tan especial para que el Estado uruguayo intervenga en su salvataje, con costo a cargo del pueblo uruguayo?
Que se hagan las auditorías respectivas para ver si hubo dolo en la administración, pero el gobierno nacional no tiene que poner un solo peso de sus arcas, pues no es un tema que le compete.
Creo que estamos errando el tiro, y esto va a traer como ejemplo a otras empresas que cierran sus puertas y van a pedir que el Estado las salve. Esto no es correcto bajo ningún aspecto, y es totalmente perjudicial para el dinero de los contribuyentes. Esto es solo un acto de demagogia, que no corresponde."
¿Jubilados de descarte?
Jesús Curbelo | Montevideo
@| "Señores políticos: los jubilados no somos un descarte de la vida, de los que sólo se acuerdan cuando los usan porque tienen que armar el juego electoral y luego los desechan como tal.
Principalmente los del Frente Amplio nos han sometido a una inseguridad jurídica total, además de la económica, que viene de lejos, con la inexcusable complicidad del Partido Nacional y el Partido Colorado, a los que conformaron fácilmente con el `negocio` de las alcaldías además de una mínima coparticipación en el gobierno.
Nos despojaron de la protección constitucional con una evidente complicidad del Parlamento, cuya misión primigenia no es sólo hacer `buenas` leyes sino además defender los derechos de los ciudadanos, inclusive el de los pasivos. No es posible entonces que se viole hasta la Carta Magna, aplicándonos tributos hasta por partida doble además, como se efectiviza en algún sector, y mucho menos politizando descaradamente la Suprema Corte de Justicia como lo hizo el Poder Ejecutivo, quitándole independencia, autoridad y responsabilidad.
Utilizó para ello al Dr. Jorge Larrieux, autor de una sentencia expropiatoria de los aportes jubilatorios mediante el IASS, con la vergonzosa aquiescencia de todo el poder político.
Estamos desamparados; impera la lógica del más fuerte y la razón de la sin razón, pero sabido es que nuestra Constitución ha sido sumamente previsora en el tiempo, aún con sucesivas reformas y tal vez Larrieux deba responder al art. 23 por los terribles agravios a los viejos entre otras cosas, porque hay que recordar siempre que los daños a los viejos, máxime cuando son gratuitos, se multiplican por razones de la propia edad.
Nos niegan hasta la comunicación intergeneracional, de ahí que se percibe un silencio compartido y malicioso sobre el asunto de los viejos en toda la clase política, con espaciadas letanías de las asociaciones de jubilados, alineados todos en uno u otro sector político, siempre dispuestos a mitigar apenas la miseria de los sumergidos o convalidar la estafa a la jubilaciones mayores, aunque nunca privilegiadas, porque son producto del trabajo. Porque señores dirigentes de los jubilados, si la mayoría de las jubilaciones son tan bajas que no les aplican ningún impuesto justamente por ser insuficientes, que hablen con sus propios correligionarios que son los verdaderos culpables.
Cabe consignar, para ser más claros aún, que el IASS es una estafa selectiva y su objetivo son las jubilaciones decorosas, a las sumergidas no se les aplica, no por bondad del Estado, sino por demagogia además de una voracidad fiscal frustrada; ante lo miserable de aquellos ingresos, ganan tan poco que no alcanza ni para cobrarles un impuesto.
Para empezar de una buena vez a defendernos, para dominar los acontecimientos que nos atañen y no seguir dominados por ellos, los jubilados debemos tomar distancia de todos los partidos políticos y sus acólitos, para organizarnos como independientes sin que nos doblen los compromisos con ellos. Tenemos que utilizar racionalmente el voto, nuestra única arma, ya no podemos hacer paro ni presionar al gobierno con una huelga, por ello ese voto pasa a ser un valioso instrumento en nuestras manos y sólo lo daremos al partido político que haga cosas en nuestro beneficio, estaremos alertas a su comportamiento a partir de hoy mismo.
Nunca más les daremos el voto al que meramente prometa y mucho menos en épocas preelectorales, mientras no veamos hechos, campañas y soluciones que nos beneficien, votaremos en blanco para materializar nuestros cuestionamientos y nuestros reclamos ante el descrédito de los políticos tanto de derecha como de izquierda."
Marcas urbanas
M.H. de Fernández | Montevideo
@| "Estoy en un todo de acuerdo con el artículo llamado `Marcas urbanas` del diario El País del lunes. Faltaría solo agregar que quizás sería más útil, y para todos los uruguayos no solamente los de un sector (que ahora integran el gobierno) que la Sra. Intendente se ocupara de la nomenclatura de las calles de Montevideo que están ausentes."
Medicamentos similares
Mat | Montevideo
@| "Un médico bien sabe que parecido no es lo mismo. No es lo mismo un medicamento hecho en Alemania que el hecho en Uruguay o Argentina.
La mayoría de los centros de salud dan a sus `socios` medicamentos similares.
Estos similares obviamente no producen los mismos resultados que los originales por lo que la cura del paciente tiene menos probabilidades que usando un medicamento original. Esto lo saben las autoridades y sin embargo amparan el uso de medicamentos `similares`.
Yo quisiera saber qué medicamentos piden, usan, exigen los (médicos y demás) gobernantes de este país. ¿Los originales o los similares? ¿Dónde se atienden ellos? ¿En los hospitales públicos que ellos administran o en los privados?
Percibiendo medicamentos similares, los médicos y las autoridades solamente tratan de limpiar su conciencia y no cumplen con su juramento. Y esto lo saben muy bien."
La región originaria de esta planta con virtudes estimulantes, gracias a la herencia de emigrantes que la llevaron a ese país a ...
La propuesta de Lescano para que una delegación multipartidaria viaje a Sudáfrica si Uruguay se clasifica a las semifinales, ...
Una red de espías rusos deja mensajes cifrados, escribe con tinta invisible e intercambia dinero clandestino. Parece una novela ...
Un polo de desarrollo forestal y un centro universitario en la zona de Gualeguaychú, además de un protocolo ambiental del río ...
Una denuncia anónima llegada al mando naval reavivó una investigación judicial e interna sobre el manejo de fondos públicos en la ...