|
||||||||
Hace más de quince años, el Partido Laborista británico emitía un documento con el mismo título que este editorial donde exponía su propuesta para combatir el delito. En el acto de presentación, el vocero del Partido decía: "No hace mucho tiempo, el delito era considerado algo que le pasaba a otros. Ahora, particularmente a partir de la duplicación del delito registrado en la última década y media, el delito es algo que nos afecta a todos". Ese concepto puede trasladarse sin dificultad a nuestro país, hoy y ahora, donde también las víctimas no son sólo aquellos a quienes se roba, se mata o se secuestra, o son objeto de rapiña o de copamientos, sino todos los habitantes del país, que viven atemorizados, o deben colocar rejas en sus casas, o contratar servicios de seguridad privados o recurrir al servicio policial conocido como el 222. O, como recordaba un ex Presidente de la República, tomando un ejemplo bien uruguayo, no pueden salir de noche con su esposa, sus hijos o sus nietos e ir caminando a la pizzería más cercana de su casa y tomar un refresco, temerosos por que puedan cruzarse con alguna patota que les amenaza o golpea para robarles.
Esa falta de seguridad se ha convertido en el estigma indiscutible del Frente Amplio, que ha sido incapaz de solucionar un problema que, por el contrario, se acentúa cada día que pasa, incorporando más víctimas reales a aquellas potenciales que se mencionaban. Se extiende además como una enfermedad contagiosa a numerosas ciudades del interior -Canelones, Rocha, Maldonado-, sin recurrirse, por lo menos, a analizar cómo se ha solucionado ese problema en otros países, como Estados Unidos y Gran Bretaña a través de proyectos de prevención del delito, transformando el viejo sistema en que se priorizaba la situación de los delincuentes, por una moderna concepción en la cual, la figura simbólica de la víctima ha cobrado vida propia. Allí están los programas denominados la "policía comunitaria", los "paneles de prevención del delito", los "programas de ciudades más seguras", los "proyectos de prevención del delito a través del diseño espacial", los "distritos para fortalecer los negocios", la "vigilancia del vecindario" o la "acción de las autoridades administrativas de la ciudad", y otros más, prolijamente analizados en una apasionante obra del sociólogo británico David Garland, titulado "La cultura del control".
Es cierto que el auge del delito es un problema que afecta no sólo al Uruguay, pero ello, además de ser el consuelo de los tontos, no impide procurar soluciones propias a través del estudio de los mecanismos a que se ha recurrido en otros países. Para empezar, hay que cambiar la óptica de las respuestas, que no deben reducirse a convertir las cárceles en más confortables, a culpar de ese estado a razones sociales o incluso a la figura del capitalismo, sino que debe analizarse también desde otra perspectiva, lo que ha llevado hasta aprobar con ese fin una serie de instrumentos como el "Estatuto de las víctimas", vigente en Gran Bretaña, o las conocidas como Ley Megan, Ley Jenna, o Ley Brady. La vieja concepción penalista de Cesare Beccaria y Jeremy Bentham ha sido superada por el tiempo y por los hechos, por lo cual, de la misma manera que en nuestro país se ha recurrido al aporte de una excelente Comisión de especialistas para actualizar el Código Penal, habría que actualizar la penología tradicional, rescatando la tranquilidad de todos los habitantes, la seguridad de los comerciantes, en las escuelas y en los liceo así como la paz pública.
La persona que le escribe los discursos al Presidente de la República, que no hace muchos días le hizo citar un precedente del derecho inglés con más de doscientos años como ejemplo para regular la reforma del Estado, debería dar una mirada al derecho inglés o americano de hace escasos veinte años, procurando también una reforma tendiente a lograr la seguridad que han perdido los habitantes del país.
Mientras tanto, todos seguiremos siendo víctimas de una inseguridad colectiva que se mantiene incambiada y si en algo cambia es para peor.










Los votos observados dieron vuelta la elección en Florida, que quedó en manos del Partido Nacional. El diputado Carlos Enciso ...
Para el senador del Partido Socialista, si algunos sectores del Frente Amplio no lo eligieron postulante a la IMM para que no se ...
Los piqueteros de Gualeguaychu decidieron en una asamblea ampliada continuar con el corte de ruta. Además, aumentarán las medidas ...
La Policía y los clubes Nacional y Peñarol no se pusieron de acuerdo ayer sobre la hora del próximo clásico. La Jefatura quiere ...
El presidente de Uruguay, José Mujica, dijo en declaraciones publicadas este domingo en la prensa argentina que Estados Unidos ...