María Eugenia Lima
A los 10 meses de edad se arrancó la traqueotomía. andy quería demostrar que sólo necesitaba unos padres para estar "sano". un mes antes había conocido a natalia y a javier y se adoptaron mutuamente. hoy tiene tres años y vive en familia.
Andy parece un torbellino. Salta y juega, no se queda quieto un minuto. También habla mucho.
Mientras su padre cuenta a El País que lo conocieron en el Hogar Especial del Instituto del Niño y el Adolescente del Uruguay (INAU), Andy irrumpe en la oficina del Departamento de Adopciones con su mamá Natalia, sin mirar a nadie más que a Javier grita: "¡Papá!", en medio de un abrazo.
"Así es todo el día", dice el padre sonriente. Y sigue su relato. Hacía siete años que buscaban tener un hijo. Pero no lo lograban. Averiguaron acerca de la fertilización in vitro pero "aparte de los costos, no nos daban garantía ninguna". Entonces decidieron adoptar.
Una conocida, que trabaja en hospitales donde se atendía Andy y sabía de su búsqueda, les contó de él. Les dijo que "estaba enamorada de Andy, pero que ella no podía adoptarlo". Así fue que se contactaron con el Departamento de Adopciones y fueron directamente al Hogar Especial a conocerlo. Hoy la mujer que los vinculó con Andy es su madrina.
Cuando lo conocieron Andy tenía nueve meses y varios problemas de salud, principalmente respiratorios. "Había que verlo, se ponía violeta cuando le aspiraban la mucosidad por la tráquea", cuenta Javier.
La primera vez "fue un shock verlo, pero nunca dije no. Por momentos me decía: `¿Podré?`", confiesa Natalia. Al final lo logró. Ahora están en el período de tenencia, que se inició el 26 de julio de 2007. Por lo general esta etapa es de un año, pero con los niños "especiales" a veces dura más, explicó la asistente social Alba Golpe, integrante del Equipo de Niños Especiales del Departamento.
Hay ocho niños "especiales" más que fueron integrados a través del INAU desde que, en 2006, estableció un procedimiento particular de adopción para los chicos que, por lo general, no son elegidos por las personas inscriptas en la lista de espera que tiene el instituto (ver "Paso a Paso").
Son niños que tienen discapacidades en distintos grados, enfermedades, como VIH, o que pasaron la edad promedio que la mayoría de los padres adoptantes prefiere.
De esos nueve niños -incluido Andy- sólo dos fueron adoptados por personas de la lista. Los otros siete conocieron a sus padres adoptivos de forma casual, en hospitales o en el Hogar Especial. Son médicos, enfermeras o conocidos de trabajadores de esos lugares.
Javier reconoce que "si te presentan a un niño, con los problemas de Andy, sólo a través de expedientes, sin verlo, el 90% de la gente dice que no lo adopta. Otra cosa es que veas al niño y tengas asesoramiento".
"PARADOJA". Hoy hay cinco "niños especiales" que están prontos para ser adoptados. Incluso tienen la documentación jurídica correspondiente, informó la asistente social. Pero no son elegidos por las 466 familias que están en espera para adoptar.
Golpe opinó que es "como una paradoja porque hay cierta molestia por la espera para adoptar, pero hay cinco niños esperando".
"En principio nosotras intentamos que los padres aparezcan de la propia lista de espera. Esa sería la situación ideal, pero para eso es necesario un cambio cultural", afirmó la psicóloga Ana Fernández Bu-zó, quien también integra el Equipo de Niños Especiales.
Sin embargo, Golpe dijo que comprenden "que lo que piden los matrimonios para tener como hijo no son esos niños con características especiales".
Entre los cinco niños que están prontos para ser adoptados hay portadores de VIH, con malformación cardíaca, malformación cardíaca y renal y un niño con problemas cerebrales. Tienen 2, 3 y 4 años de edad.
REQUISITOS. La madre de Andy cuenta cómo fue el proceso de adopción: "Antes de poder conocerlo nos hicieron un estudio con psicólogos y asistentes sociales. Fue bastante exigente".
Después que lo conocieron les dijeron: "`Ahora por tres días piénsenlo y no vengan`. Fue para protegerlo a él y a nosotros también porque Andy estaba mal cuando lo vimos. Tuvo bronquiolitis. A raíz de eso estuvo entubado y después le hicieron la traqueotomía".
Estuvo en cama desde que nació, eso hizo que gateara sólo con las manos. Javier lo ayudaba poniéndole dos dedos en la cintura para levantarle la cadera y así agarrara fuerza en las piernas. Al principio lo visitaban dos veces por semana. "Jugábamos con él", cuenta Javier. Después empezaron a ir más seguido. Incluso lo sacaban a pasear los domingos.
La primera salida fue en un Día del Padre. Se reunieron en familia. También estaba el abuelo paterno de Andy. "Ese día se comió todo, dos patas de pollo y una pechuga", recuerda el padre de Andy. El primer cumpleaños lo festejaron en el Hogar Especial y al otro año estaba viviendo con Javier y Natalia en su casa de San José.
La convivencia es normal, dicen. Sólo han tenido que adecuar los horarios en sus trabajos para atenderlo y llevarlo al jardín al que va en Montevideo.
Natalia cuenta que lo que más le gusta a Andy es la música y bañarse en la playa. "Tiene tambores, trompetas de juguetes, el trombón que se hizo él (con cartón y una boquilla de verdad) y, cuando puede, agarrarme el mío lo agarra", afirma la madre que toca en la banda de la Armada. Andy escucha la conversación y pregunta: "¿Me das el trombón?", sin esperar respuesta toca el estuche. Ella le ordena: "¡El tuyo!".
Andy toca el trombón sin ningún problema, pese a que sólo el 10% de su tráquea permite pasar el aire, explica Natalia. El vivir en familia hizo que esté mejor de salud. "Desde que está con nosotros nunca hizo broncoespasmo", dice.
Fernández Buzó contó que los niños "especiales" adoptados "mejoran en forma notoria, y las familias están radiantes".
Natalia y Javier creen que los que quieran adoptar y no se animan con niños "especiales" deben "tirarse al agua, ya que a estos problemas también los tenés con un hijo biológico".
Incluso todos los hijos ponen a los padres en aprietos con sus preguntas. Andy no es la excepción. Natalia le habló de que no estuvo en su panza. Y él le preguntó: "¿En la panza de quién estuve?" "Y no sé", contestó ella, "no la conocimos".
Desde 2009, Día de la Adopción
El año que viene comenzará a celebrarse el Día Nacional de la Adopción, por una resolución del Poder Ejecutivo del 28 del diciembre de 2007. Se conmemorará cada 16 de abril.
Fue una propuesta realizada por el Departamento de Legitimación Adoptiva y Adopción del Instituto del Niño y el Adolescente del Uruguay (INAU). La asistente social Alba Golpe, integrante del Equipo de Niños Especiales del Departamento, dijo que el organismo va a "aprovechar ese día para promocionar las buenas prácticas de la adopción. La idea es educar a la población, entre otras cosas, en relación a por qué es importante estudiar a las personas preadoptantes".
En una nota realizada por El País en marzo pasado, la directora del Departamento de Adopción, Beatriz Scarone, dijo que una de las razones por las que es importante el estudio de los interesados en adoptar es la de dar garantías al niño, de que va a estar con la familia correcta.
Esa vez, la directora del Departamento de Adopción del INAU contó que "un juez nos pidió en forma urgente la intervención porque la pareja se equivocó, no quería adoptar ese niño y planteaba `devolverlo`, ese bebé fue tratado como un objeto. Bueno esa pareja no pasó por los marcos institucionales".
Hijos del Estado
Hay "niños especiales" que tienen enfermedades muy graves y no tienen la opción de ser adoptados por una pareja o un hogar monoparental (de un solo integrante). De ellos se hace cargo el Estado porque necesitan más cuidados y la atención permanente de muchos técnicos, informó Ana Fernández Buzó, integrante del Equipo de Niños Especiales del Departamento de Adopción del INAU. La única opción que existe hoy para ellos es la internación.
i Consultas. Sobre adopciones hay que llamar al INAU a los teléfonos 903 07 87 o al 908 32 19.
Paso a paso los dos procesos
ADOPCIÓN COMÚN
1 Los interesados en adoptar tienen la primera entrevista personalizada con los técnicos del Departamento de Adopción. Ahí toman la decisión de inscribirse.
2 Estudio o diagnóstico social y psicológico. Se evalúa si están dadas las condiciones para que integren el registro único (lista de interesados en adoptar).
3 Luego pasan a integran el registro único de aspirantes, que se ordena en forma cronológica de inscripción.
4 Seguimiento de la pareja. Y deben realizar actividades: charlas sobre aspectos jurídicos de la adopción y mesas redondas donde participan psiquiatras.
5 Instancia en la que se les presenta una situación de un niño. Ahí la pareja toma la decisión de adoptar o no.
6 Proceso de integración del niño a la familia. Si es un bebé es de inmediato. Si es un niño grande hay un proceso de conocimiento mutuo en el lugar donde esté. Ahí se da la tenencia administrativa (no judicial). Generalmente es de un año. En este período hay un encuentro con los técnicos. Los trabajadores sociales van a la casa a ver cómo se da la integración.
7 Si todo sale bien pasa el informe a Jurídica del Departamento de Adopciones.
El Departamento de Adopción del Instituto tiene 310 parejas y hogares monoparentales interesados en adoptar y 156 en la segunda etapa del proceso de adopción que es la del Registro Único de aspirante o lista de espera. Pero en la etapa de tenencia administrativa sólo hay 57 parejas u hombres o mujeres que adoptaron.
NIÑOS ESPECIALES
La única diferencia del proceso de adopción de niños especiales -creado en 2006- es que los preadoptantes ya están vinculados al niño. Son ellos quienes van al Departamento a ver si se los habilita a adoptar a ese niño.