La dirección del Hospital Pereira Rossell ordenó una investigación administrativa para analizar las causas del fallecimiento de una niña de 13 años en ese centro asistencial, luego de que sus padres presentaran una queja formal por la atención que recibió.
La niña falleció el 13 de agosto y al día siguiente su padre se presentó ante la dirección del Hospital. "Desde ese día tenemos una investigación administrativa en marcha, ahora en la etapa de los informes del servicio y de la investigación de los datos. En el Hospital todas las muertes son analizadas por un Comité de Auditoría; en este caso, por la queja del padre, también hay una investigación administrativa", dijo a El País Marina Stoll, directora del área pediátrica del Pereira.
La jerarca añadió que no realizaría más comentarios sobre la situación porque pertenecen a la historia clínica de la niña, que es confidencial.
El padre de la fallecida, Raúl Bruno, dijo ayer a radio Carve que la niña tomó una pastilla de su abuela "para la presión" y otro medicamento más "para el cerebro", por lo que resultó intoxicada.
"Ella había discutido con la abuela por cosas de la casa. Y se encerró en el baño y tomó eso como para demostrarle a la abuela no sé qué, y después se dio cuenta que se había equivocado. Y decía: `yo me equivoqué`. Es la primera vez que hacía eso", contó Bruno.
La ambulancia que la asistió en su domicilio pidió refuerzos y otras dos unidades llegaron hasta el lugar. Decidieron trasladarla al Pereira. Según Bruno, a la niña la hicieron bajar por sus propios medios. Y en la ambulancia volvió a desvanecerse. "Está haciendo teatro", decían los médicos, de acuerdo al testimonio de Bruno.
En particular, el padre se quejó del trato que una psiquiatra tuvo en el Pereira con su hija: "Le hacía una perorata tremenda, destratándola. Ella pedía: `quiero comer, tengo hambre`. Nadie la atendía. Nadie sabía qué tenía. La dejaron abandonada en la cama".
La niña estuvo prácticamente sin atención desde las 18 hasta las 21 horas cuando murió, dijo. "Ahí se dan cuenta que se habían equivocado y con la camilla salen a reanimarla. Nosotros, con la madre, creemos que ya había fallecido", añadió.
El hombre hizo la denuncia en la seccional 15ª. El caso pasó a un juzgado penal, cuyo magistrado dispuso que se realizara una autopsia para determinar las causas del fallecimiento. En el acta de defunción que les entregaron a los padres decía "muerte natural", según contó Bruno, y agregó que va a ir hasta las "últimas consecuencias".