Juan R. Carrasco
"¡Dieguito, tenés que volver! ¡Ya sabés que tenés que volver! ¡No me cambies lo que trabajamos!" El grito del técnico de River Plate era para uno de los futbolistas de la Tercera, que ayer en Colón enfrentó y goleó (6 a 1) a Central Español en partido atrasado. Carrasco, prendido al alambrado, vibraba y gritaba como en sus mejores épocas. Luego, mucho más mesurado, habló con Ovación sobre el partido frente a Nacional.
SILVIA PÉREZ
- ¿Esta semana se trabaja igual que siempre?
- Tratamos de que sea parecida a las demás. No tengo por qué cambiar, los muchachos no me han dado motivos. Vamos a ir a un Estadio donde va a haber mucha concurrencia, esperemos que eso sea un incentivo y no una mochila. Pero el equipo nos ha dado muestras de estar muy seguro de lo que se está haciendo a pesar de la juventud.
- Muchos creen que de este partido sale el campeón, ¿opina lo mismo?
- Creo que se adelanta un buen trecho, porque Nacional ha perdido solo un partido y nosotros empatamos uno. De repente nosotros estamos en mejor momento que ellos, al menos lo confirmamos con más aire y Nacional no tanto. Se puede consolidar cualquiera de los dos, es un partido clave.
- Ustedes tienen un punto más y si ganan Nacional ya va a quedar relegado a cuatro puntos.
- Es cierto, pero no hay que olvidarse que tenemos partidos difíciles por delante. Nos queda Defensor y equipos que están peleando en la otra tabla y que no nos van a regalar nada.
- ¿Se encuentran dos escuelas diferentes?
- Nacional apuesta mucho al juego aéreo del "Chengue" y al oportunismo de Fornaroli, pero le está redituando y no tiene por qué cambiar. La diferencia es que nosotros llegamos al gol de muchas maneras y por algo establecido. Pero eso es lo lindo del fútbol: no hay una sola verdad.
- También se dice que se va a enfrentar un cuadro de chiquilines contra uno de hombres.
- Esas cosas en la cancha no valen nada. Solo vale la contundencia y la identidad de cada equipo y eso es lo que va a prevalecer.
- El otro día frente a Central se enojó y tiró el saco cuando no llegaban al tercer gol, ¿sirve ganarle de cualquier manera a Nacional o quiere que sea por varios goles?
- Ese día el segundo tiempo se presentó muy accesible y vino ese descanso inconsciente y eso me fastidia. Lo que se les inculca es otra cosa. A veces no veo ese cuestionamiento de decir "no puedo seguir errando". Es como si les diera lo mismo errar porque a la vuelta les queda otra. Eso me molesta, pero acá siempre se les inculca que primero son los tres puntos y el funcionamiento. Nunca se les dijo que había que golear o que estamos dos, tres, o cuatro goles arriba de nadie. Frente a Nacional se verá si se puede ganar con aire o con un gol con la mano.
-¿Qué significa para usted este partido?
- Son partidos que tienen su parte emotiva. Voy a volver al Estadio donde tengo muchísimos recuerdos y contra el equipo al que estoy ligado sentimentalmente.
- Y al que sueña dirigir...
- Sí, por supuesto. Pero todo eso pasa al olvido cuando se empieza a mover la pelota. Ahí se terminan los sentimientos y todos esos recuerdos.
- ¿Es así o porque espera llegar algún día a Nacional quiere ganarle más que a otros?
- No, yo quiero ganarle a todos igual. Eso es lo que me han enseñado del deporte. Siempre fui así y no sólo en el fútbol.