El lunes pasado, la Policía dio a conocer un caso de intento de abuso por parte de un joven a la salida de un boliche en Ciudad Vieja, que terminó con el supuesto atacante herido por un corte de trincheta en el cuello.
Sin embargo, el joven se comunicó ayer con El País para aclarar una situación que, según se confirmó después, fue casi al revés. El malentendido estaba afectando la relación con su novia y su imagen en el trabajo.
Todo empezó en la Plaza Independencia. El joven iba con dos amigos caminando cuando se cruzaron con tres muchachas. Les dijeron frases como "¿qué tal?", "¿qué andan haciendo?", a las que ellas respondieron con insultos. Los tres jóvenes apenas devolvieron los insultos y siguieron de largo, contó quien después resultó herido.
Fue entonces cuando ellas los empezaron a perseguir insultándolos e invitándolos a pelear. Caminaron detrás de ellos por varias cuadras, hasta que en determinado momento se pusieron tan violentas que ellos empezaron a correr.
Los corrieron por la peatonal Sarandí hasta que en un momento, ellos frenaron para terminar con el tema de forma pacífica, ya que como hombres, no iban a pelear con mujeres. Pero las tres jóvenes no sólo seguían insultándolos, sino que empezaron a sacarse los piercings para pelear.
Fue entonces cuando una de ellas intentó golpear a quien se comunicó con El País. Él se cubrió y, según dijo, en determinado momento ella sacó una trincheta y se la clavó en el cuello. El joven fue atendido de una herida que por poco no fue mortal, y todos terminaron en la seccional declarando.
En un principio, las muchachas dijeron que ellos quisieron abusarse y que fue en defensa propia. Gracias a varios testigos se estableció que ellas habían sido las agresoras.