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asi es la historia
Aprender idiomas por hipnosis sin perder la cabeza
La hipnóloga Laura Llanes aplica el método descubierto por un médico búlgaro para enseñar idiomas en pocos días, y también para estimular la inteligencia

Antonio Vico, Oscar Berenguer y Javier Arce son tres jóvenes españoles que vinieron a Uruguay por una semana con el único propósito de aprender inglés. Es que en el mundo el boca a boca también funciona, y en España les recomendaron aprender el idioma por el método que aplica la uruguaya Laura Llanes: la hipnosis.

Llanes comenzó a trabajar en 1980 con el método "superaprendizaje" descubierto en 1960 por el médico psiquiatra búlgaro Georgy Lozanov. Estando en plena guerra fría, Lozanov investigaba la manera de estimular la memoria fotográfica para entrenar espías cuando descubrió que si una persona está en estado alfa, en lugar de trabajar mayormente el hemisferio cerebral izquierdo, trabaja mayormente el derecho, y que en ese estado se producen aprendizajes muy raros. Así descubrió el método de superaprendizaje.

Llanes asegura que con este método se puede aprender cualquier idioma de una manera muy acelerada, aunque admite que ella hizo una modificación al método de Lozanov cuando en la práctica descubrió que conseguía mejores resultados si en lugar de enseñar el idioma con el alumno en estado alfa, lo hacía con el alumno en estado de hipnosis.

Vico afirma que Llanes utiliza una técnica que "no es una hipnosis profunda sino que uno esta consciente; uno percibe todos los agentes externos. No se pierde la conciencia en ningún momento. Yo no sabía si funcionaría, ni si sería capaz de ser hipnotizado y la verdad es que caí el primer día; la profesora ha hecho un trabajo excepcional y con buenos resultados", dice el alumno.

EN CLASE. La hipnóloga junto a la profesora del idioma correspondiente enseñan inglés, francés, alemán, italiano y portugués. El alumno sentado en un cómodo sillón reclinable entra en hipnosis, el profesor del idioma lee la lección que, según Llanes, queda grabada en el subconciente. "Una vez que terminó la lección los saco de hipnosis y la leemos en estado común. Se las leo yo, ellos la leen también y es asombroso pero ya en ese momento la pronunciación de los alumnos es muy buena, a pesar de que nunca hayan aprendido el idioma", explica Llanes. Luego que los alumnos leen, se hacen ejercicios intermedios "para que levanten la información del inconciente al conciente", y al final de cada lección se los induce a pensar en el idioma que están aprendiendo. Llanes explica que este último entrenamiento es excelente "para que los alumnos no hagan esa traducción paralela que a veces los condiciona muchísimo a tener que traducir palabra por palabra".

Cada nivel de los cursos de alemán y de inglés dura 60 horas, para los otros tres idiomas son de 50 horas.

CINCO AñOS EN DIAS. Es común que el alumno haga el curso de inglés o de alemán en seis días de 10 horas. La hipnóloga entiende que la efectividad de estos cursos está en que sean acelerados "porque la persona está acá un rato largo y las hipnosis son más fuertes porque ya está en este ambiente; no viene corriendo de la calle". El sistema es efectivo si los cursos se realizan en un mínimo de cuatro días y medio a un máximo de tres meses. "Si el curso se realiza en un tiempo mayor a tres meses, a mí no me parece que sea bueno", dice Llanes.

Con el primer nivel el alumno puede manejar un vocabulario equivalente a 2 mil quinientos vocablos y comunicarse en forma oral y escrita. El segundo nivel, en el caso de inglés y alemán es más o menos el equivalente a cinco años de estudio por el método tradicional. "En este nivel se trabajan estructuras verbales más complejas además de ciertas especialidades", señala Llanes. Al tercer nivel se le llama el "idioma culto", es para comunicarse en un ámbito cultural muy elevado.

Según Llanes, una persona que culmina el primer nivel puede manejarse en un país donde se hable el idioma que aprendió, y con el segundo nivel terminado la persona puede trabajar sin problemas.

ESTIMULAR INTELIGENCIA. Además de enseñar idiomas, Llanes hace hipnosis clínica y propone un curso de inteligencia basado en teorías alemanas. Se trata de estimular todas las funciones de la inteligencia por separado. Se estimulan la atención, la concentración; la memoria auditiva, inconexa, de texto, de palabra; el razonamiento numérico, lógico, deductivo, abstracto, y luego se ponen en prácticatodas juntas para potenciarlas. Llanes sostiene que el método, además de mejorar la calidad de aprendizaje, hace que la persona se vuelva muy rápida, porque en las funciones intelectuales existe lo que se llama el "tiempo óptimo" y lo que trata esta técnica es que el niño o el mayor utilicen para aprender el tiempo que deben usar y no más.

"Cuando empezamos a trabajar con alumnos del Colegio Alemán las madres nos decían que los chicos se tensionaban porque les dabamos determinados minutos para hacer cada trabajo. Pero eso ocurre los primeros días porque luego se acostumbran y quedan mentes rápidas".

El fin de semana Vico, Berenguer y Arce regresaron a Alicante, donde aplicarán sus conocimientos de inglés. Dicen que ahora sólo les queda practicar el idioma en el trabajo y en la vida. "Yo he estudiado mucho en mi vida", dice Berenguer, "pero lo que tengo claro es que si tengo que volver a estudiar lo haré de esta manera".


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